Agustín:
Leí tu carta y creo que estamos discutiendo dos cosas distintas.
Vos explicás, correctamente, por qué un insulto no es censura estatal. Y tenés razón. Un tuit no es una expropiación. Una descalificación no es una clausura. Una pelea en redes sociales no equivale a la persecución judicial, económica o administrativa que sufrieron periodistas y medios en otros momentos de la historia argentina.
Hasta ahí, estamos acuerdo.
El problema es que nadie está discutiendo eso.
Nadie sostiene seriamente que Milei haya hecho lo mismo que Perón con La Prensa. Nadie afirma que estemos ante una reedición de los mecanismos de presión que utilizó el kirchnerismo.
Esa discusión la ganaste antes de empezarla porque discutís contra una posición que casi nadie defiende.
La pregunta real es otra.
¿Es compatible con una cultura republicana que el Presidente de la Nación dedique buena parte de su tiempo a señalar periodistas, desacreditarlos, insultarlos y presentarlos ante millones de personas como una categoría sospechosa o enemiga?
Porque el punto no es solamente que critique a un periodista.
El punto es que existe una narrativa deliberada.
Por algo la consigna no es contra un nombre en particular.
La consigna es NOLSALP.
"No odiamos lo suficiente a los periodistas".
A los periodistas.
No a uno.
No a los corruptos.
No a los que mintieron.
A los periodistas.
En bloque.
Como profesión.
Como categoría.
Como actividad.
Y cuando esa frase la repite, la celebra y la difunde el Presidente de la Nación, deja de ser una simple grosería.
Se transforma en una línea política.
Porque un Presidente no es un usuario más de Twitter.
Habla desde la cima del poder político.
Y cuando el hombre más poderoso del país convierte a los periodistas en un blanco cotidiano, no está describiendo una realidad.
La está fabricando.
No está expresando un enojo.
Está marcando enemigos.
No está participando de una discusión.
Está bajando línea.
Y ahí es donde tu argumento empieza a resultarme insuficiente.
Porque durante años entendimos perfectamente este problema.
Lo entendimos cuando Hebe de Bonafini organizaba tribunales populares contra periodistas.
Lo entendimos cuando desde el kirchnerismo, 678 o grupos de DDHH se señalaban comunicadores como enemigos del pueblo.
Lo entendimos cuando se promovía la idea de que quien cuestionaba al poder merecía ser expuesto, desacreditado o castigado socialmente.
En aquel momento nadie se refugiaba en formalismos.
Nadie decía: "Bueno, pero el diario sigue abierto".
Porque todos comprendían que el problema era más profundo.
Era el uso del poder para degradar la legitimidad de quienes ejercen la crítica.
Era la construcción de enemigos públicos.
Era la estigmatización como herramienta política.
Por eso no termino de comprar tu argumento, Agustín.
No porque sea débil.
Sino porque sé que sos capaz de uno mucho mejor.
Y porque sospecho que si estas mismas conductas provinieran de un gobierno que no te gusta, estarías escribiendo una carta muy distinta.
Abrazo de gol
Simulación del paso de Russell, Antonelli, Norris y Franco por la zona de bandera amarilla, miren las velocidades, la línea verde del aclerador y la roja la única q se activa en Franco es el Freno! Seguimos esperando una respuesta @f1@fia#f1
Es mentira que el GAFI invitó al Juez Lijo al Pleno que se celebra en París. Los jueces participan de estas delegaciones a pedido del Poder Ejecutivo, no por invitación del organismo. La delegación la armó Mahiques.
No olvidemos que Lijo tiene en sus manos la causa por enriquecimiento ilícito de Adorni.
Espero que, como excusa, el Ministro le haya organizado alguna reunión bilateral o acuerdo decorativo para cubrir las apariencias.
Además, una delegación de 15 personas a París es absolutamente inexplicable y es mentira que en este Pleno se vaya a discutir el informe de seguimiento de la Argentina. Si bien el país está bajo seguimiento intensificado, ese informe se presenta en diciembre de 2026, no ahora.
Mienten descaradamente. Igual que Adorni.
https://t.co/Upxr4Iv2WH
los 4 autos q pasaron juntos por el sector de bandera amarilla de Alonso fueron Russell, Antonelli, Norris y Franco, la velocidad minima registrada en el sector fue la de Franco, el unico que al pasar por el sector acciona el pedal del freno fue Franco, al unico q la FIA decide penalizar con 10 seg y un punto de super licencia es a Franco. inadmisible. @fia
No es Adorni, está en tela de juicio la ética del Presidente que se derrumbó. No es Adorni, es la nula transparencia del gobierno y su preferencia por apañar, y recompensar la corrupción. No olvidemos que Milei aumentó 500% su patrimonio y Caputo 2100 % en el 1er año de gobierno.
Hasta los relojes rotos aciertan dos veces por día. Estos también. Adorni es un mentiroso. Y un ladron también. Porque la explicación es ridícula. Van en cana.
@mediceneljefe@madorni@JMilei Que manga de chorros idiotas. No les cree nadie. Son kukas violetas. No venian a combatir a la casta, solo la envidiaban. Patéticos
Armar leyes a medida para blanquear plata negra es de manual y muy berreta. Resultaron ser la “nueva casta”, haciendo exactamente lo mismo que el kirchnerismo. Podrán apretar periodistas y pasear por París con jueces cómplices, pero de la condena social no se van a salvar.
El caso Adorni no es un problema de evasión fiscal. El régimen de inocencia fiscal existe, y aún los funcionarios públicos pueden acogerse a él.
Pero en el caso de Adorni el crecimiento patrimonial exponencial de él y su mujer ocurre desde que asumió la función pública. No son ingresos privados que no declaró antes, son ingresos generados mientras ejerce un cargo público. Y eso no lo puede legitimar ningún régimen fiscal, porque la pregunta es inevitable: ¿de dónde viene ese dinero, si el único cambio relevante en su vida es que hoy trabaja en el Estado?
Esa pregunta activa delitos que el perdón fiscal no toca: enriquecimiento ilícito, tráfico de influencias, negociaciones incompatibles, lavado de activos. Y la consultora de su mujer es parte indispensable del análisis: según las fuentes de ingreso que allí se registren, la autoría mediata de esos posibles delitos recaería sobre Adorni.
El enriquecimiento ilícito es un delito constitucional. Enriquecerse desde la función pública es traicionar a la patria.
https://t.co/mnRTJ0RR5R
@CG_Cetrari@ArrepentidosLLA A ver tasas subsidiadas para la casta mileista. Eso es lo que venian a cambiar. Pero era solo envidia, nada mas. La casta esta en orden.