Banxico dice que contempla comprar Cetes y Bondes F.
La circular dejó dentro Bonos M y Udibonos.
No dice “no puedo”.
Dice “no pienso”.
Leí la letra chica.
https://t.co/4sTay7VeXo
#Banxico#BMV#Cetes#Bonos
Las FIBRAs no son “renta pasiva”. Son ladrillo convertido en ticker, deuda, administradores, dilución y un mercado con colmillos.
El retail mira el yield. El mercado mira el cadáver completo.
https://t.co/fFbz3xCfUY
#FIBRAs#BMV#Inversiones
@A_K_Mandhan And now Betterware has bought what’s left of Tupperware. If they manage to resurrect it, it’ll be a business-school case study. If not, Tupperware may drag them into the grave with it. Either way, this is going to be one hell of an autopsy. $BWMX #BWMX
La trilogía de Mega quedó densa. No “un poquito densa”. Densa como expediente judicial leído con cruda moral.
Aquí el podcast de 20 minutos para entender cómo una SOFOM terminó con tasas, Jalisco, OFAC, Londres y Nueva York en la misma bolsa negra. 👇🏽
https://t.co/DZqcrWQsc6
El deudor guardando el dinero de sus acreedores sancionados.
El deudor decidiendo si pueden cobrar.
Y si nadie cobra, el dinero vuelve al deudor.
Legal.
https://t.co/kZXca8HvAR
#MEGA#TRMX#OFAC#NYSE
@lopezobrador_ Mi lectura seca: AMLO salió porque entendió que esto ya no era columna de opinión: era presión geopolítica con potencial electoral. Y cuando el viejo sale de La Chingada a escribir cinco páginas, no es porque extrañe el ruido. Es porque escuchó pasos en la azotea.
En Nueva York acaba de caer una frase que en México va a retumbar fuerte:
La jueza federal Katherine Polk Failla reveló que la evidencia en el caso contra el general Gerardo Mérida Sánchez y otros acusados es “abundante”.
Tan abundante que dio un plazo de 60 días solo para que esa información sea procesada y entregada a la defensa.
Mientras en México repiten que “no hay pruebas”, en Manhattan una jueza federal habla de un volumen de evidencia tan grande que tomará dos meses ordenarlo.
Y la frase más inquietante fue otra:
“Hay muchos acusados en este caso y están llegando en olas”.
Mérida Sánchez apareció ante la Corte como reo: uniforme caqui, cabizbajo, encadenado de pies y manos. Un general mexicano entrando a una sala federal de Estados Unidos con cadenas en la cintura y en los tobillos.
Porque mientras aquí quieren vender calma, allá el expediente avanza, los acusados llegan por partes y la evidencia, según la propia jueza, sobra.
El caso Sinaloa ya no está en discursos.
Está en una corte de Nueva York.
Información @arturoangel20