Le preguntan a López Obrador sobre los jóvenes asesinados en Lagos de Moreno y el muy miserable finge no escuchar "Vámonos a desayunar, ya, ya, ya, ya"; y en lugar de tomarse cinco segundos para pronunciarse "el humanista" mejor cuenta un chiste.
No fuera el farsante Lord Molécula porque para sus halágos y los ataques a la prensa crítica sí hay tiempo.
José Ramón López Beltrán, hijo holgazán de @lopezobrador_, recibió del gobierno de su papá vía el ejército, un tratamiento con medicinas que no estaban disponibles para la población en general, con un costo de más de 40 mil pesos.
Lo bueno es que que ya no hay privilegios.
El presidente diciendo que quien fuera a la marcha del INE apoya a García Luna, es de los intentos más desesperados en una larga carrera de intentos desesperados.