Las inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no pasan por la alegría y el dolor, no maduran en las relaciones ni conocen desde dentro lo que significan el amor, el trabajo, la amistad y la responsabilidad. Tampoco tienen una conciencia moral: no juzgan el bien y el mal, no captan el sentido último de las situaciones ni asumen el peso de las consecuencias. Pueden imitar, pueden simular pero no conocen lo que producen, porque no residen en el horizonte afectivo, relacional y espiritual en el que el ser humano se hace sabio. #MagnificaHumanitas
#ElEspino| #ElSalvador | Anoche, cuando las máquinas comenzaron los trabajos en una parte de la finca El Espino para la construcción de @CIFCOSV , vecinos de colonias cercanas a la obra documentaron mapaches huyendo de la zona.
📹Cortesía
En mayo conmemoramos en El Salvador la huelga de brazos caídos de 1944 que derrocó al dictador Martínez
La gente estaba harta después de
- 2 reelecciones
- Cambios antojadizos a la Constitución
- Acoso a la oposición
- Prisión de periodistas
- Servilismo de la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema de justicia
- Culto a la personalidad
- ...
Una amplia coalición organizó una huelga general que lo obligó a renunciar.
El 29 de abril de 1945 el pueblo italiano colgaba boca abajo al dictador fascista Benito Mussolini.
Detenido dos días antes mientras intentaba huir tapado con una manta en un convoy que se dirigía a Austria, le fusilaron en nombre del pueblo y la resistencia antifascista y transportaron su cadáver a Milan, donde fue arrojado la madrugada del 29 de abril junto con el cuerpo de su amante Clara Petacci y 14 dirigentes fascistas más en el Piazzale Loreto de Milán. El lugar no era uno cualquiera, allí mismo el 10 de agosto de 1944 los fascistas habían fusilado 15 presos políticos y habían dejado los cadáveres podrirse durante días como escarmiento a la población.
El día 29 por la mañana todo Milán sabia que el cuerpo de Mussolini estaba tirado en el piazzale Loreto y fueron centenares los que se acercaron a darle sus “respetos”. Los cadáveres fueron pisoteados, golpeados, escupidos, tiroteados. Orinaron encima de ellos y les lanzaron piedras y verduras. El pueblo no podía olvidar más de 20 años de dictadura y terror fascista. Finalmente, cuando la situación se empezó a descontrolar, los bomberos aprovecharon la estructura de una gasolinera de la plaza para levantar 7 de los cuerpos por los pies y dejarles colgados boca abajo, produciéndose la icónica imagen que dio la vuelta al mundo, símbolo de la derrota y humillación del fascismo ante el pueblo levantado en armas.
Un 29 de abril de 1945, el dictador fascista de Benito Mussolini era colgado en una gasolinera de la plaza de Loreto de Milán, su cadáver fue linchado, le apalearon la cabeza con martillos, fue escupido e incluso orinado por el pueblo italiano.
Junto a él, fue colgada su cómplice, Clara Petacci, el ministro de propaganda fascista, Alessandro Pavolini, el secretario general del partido fascista italiano hasta 1939, Achille Starace, y Nicola Bombacci, el mayor traidor de la resistencia comunista.
Después de que Hitler viese el linchamiento de su aliado Mussolini, empezó a preparar su suicidio por miedo a ser atrapado por el Ejército Rojo y ser linchado por su propio pueblo al igual que él.
Asi es como deberia acabar siempre cada fascista.
28/04/1982. Son asesinadas Zenaida Marroquín y Ana Cecilia Rivera Rodríguez. Elementos de la Policía Nacional se presentaron a la casa de Ana Cecilia quien era catequista y la sacaron por la fuerza junto con Zenaida. Tiempo después aparecieron sus cuerpos torturados y degolladas.
Comunistas franceses condenados a muerte por los nazis, levantan sus cabezas con orgullo mientras son llevados al paredón de fusilamiento y saben que en unos minutos sus vidas acaban.
Francia, abril de 1942.
El orgullo de saber que dedicaste tu vida a luchar por un mundo mejor.
María Vázquez.
Le cortaron los pezones, entre otras innombrables barbaries, siendo brutalmente torturada y violada en la prisión de Pontedeume, donde fue conducida a palos tras el golpe militar de 1936, sometida también a escarnio público.
Cansados de darle martirio la fusilaron en la playa de Miño – La Coruña el 19 agosto de 1936.
Cuando los fascistas quisieron asesinarla por la espalda, a pesar de estar destrozada, sacó fuerzas para plantarles cara y gritarles: «Cobardes, sed valientes y disparad de frente a una mujer».
Su casa fue saqueada y sus libros quemados. Su vida, su labor y su memoria sepultadas por el franquismo.
El enterrador al ver el estado de su ultrajado cuerpo quedó totalmente conmocionado.
Se llamaba María Vázquez Suárez, ejerció durante 12 años como maestra extendiendo los valores pedagógicos gratuitos, humanistas, feministas y laicistas de la segunda república.
Quienes la conocieron cuentan que era una persona muy sensible y entregada a su labor.
La primera mujer en hablar en público en Miño defendiendo, entre otras causas, los derechos de las mujeres.
María Vázquez no fue la única víctima del golpismo fascista y genocida, alrededor de 60.000 maestros y maestras fueron represaliad@s, siendo ellas las que sufrieron una represión más específica, machista y desproporcionada, para eliminar el modelo de mujer liberada de la segunda república, exterminando por ello un número significativo de maestras con extrema violencia de género, con violaciones y torturas previas a los fusilamientos, sobre todo en zonas rurales.
La consigna del franquismo era: «Escuelas vacías y más de mujeres»
El cura de Miño, Manuel Porta, dijo: «Afirmo con todos los caracteres de la realidad, que las alumnas que ha tenido María llevan en la frente el estigma rojo, que únicamente desaparecerá con la muerte.»
Unos días después del fusilamiento de María Vázquez un falangista le espetó en la cara a una de sus alumnas: «¿veis estos zapatos manchados de sangre? Pues es la sangre de vuestra profesora, la maté yo mismo.»
Después el franquismo, la sección femenina y los curas empezaron a formar mujeres sumisas y serviles a los hombres y útiles al régimen.
P.d. – Dedicado a una alumna mía que dijo hace poco en clase que con Franco se vivía mejor.
(Texto original de Jorge Núñez Jiménez)
Les dijeron que llevaran documentos, ropa de abrigo y objetos de valor, como si fueran a ser trasladados a un lugar seguro. Sin embargo, a finales de septiembre de 1941, miles de personas caminaron hacia un barranco tranquilo a las afueras de Kiev, sin saber que la historia se cernía sobre ellos. En Babi Yar, unidades de los Einsatzgruppen, con el apoyo de la policía alemana y colaboradores, llevaron a cabo una de las masacres más devastadoras del Holocausto. Durante dos días, casi 34.000 hombres, mujeres y niños judíos fueron obligados a llegar al borde del barranco y ejecutados en oleadas sistemáticas de disparos. Familias enteras desaparecieron juntas, sus voces reemplazadas por el eco implacable de los disparos que continuaron desde la mañana hasta la noche.
No hubo campo de batalla, ni línea de resistencia; solo organización e intención. Se ordenó a las víctimas que se acostaran sobre los ya asesinados, mientras el barranco se llenaba capa por capa en un método diseñado para la rapidez y el terror. Fue un exterminio al aire libre, parte de una campaña más amplia que se desarrollaba por toda Europa del Este. Cuando el curso de la guerra cambió y el Ejército Rojo comenzó a avanzar en 1943, los perpetradores intentaron borrar lo sucedido. Obligaron a los prisioneros a exhumar y quemar cadáveres en un intento por destruir las pruebas, un último intento por sepultar la verdad bajo cenizas y humo. Sin embargo, el campo de exterminio no quedó en paz: familias romaníes, prisioneros de guerra y disidentes políticos también fueron ejecutados allí, extendiendo la tragedia mucho más allá de sus primeras víctimas.
Tras la guerra, el silencio se cernió sobre el barranco con una opresión casi tan grande como la muerte misma. Durante décadas, los relatos oficiales evitaron nombrar a las víctimas, refiriéndose únicamente a «ciudadanos soviéticos», dejando identidades difusas y un dolor sin reconocimiento. Escritores, supervivientes e historiadores reconstruyeron lentamente la historia, negándose a que la memoria se desvaneciera de nuevo. Babi Yar se erige hoy no solo como un lugar de duelo, sino como una advertencia: que las atrocidades de tal magnitud nunca son accidentes repentinos de la historia. Crecen donde se permite que el odio se organice, donde se oculta la verdad y donde demasiadas personas miran hacia otro lado hasta que es demasiado tarde para hablar.
La derecha latinoamericana un día anda diciéndole “mata bebés” a las mujeres que eligen no ser madres, y al otro día le están aplaudiendo a Trump e Israel por bombardear bebés. Vivimos la era más estúpida de la historia humana.
Hunderte Millionen Menschen auf der ganzen Welt leben in extremer Armut. Und doch befindet sich unverhältnismäßiger Reichtum in den Händen einiger weniger. Es ist ein ungerechtes Szenario, angesichts dessen wir nicht umhin können, uns Fragen zu stellen und uns dafür einzusetzen, die Dinge zu ändern. Der Grund für diese Ungleichheiten ist nicht ein Mangel an Ressourcen, sondern die Notwendigkeit, lösbare Probleme im Zusammenhang mit einer gerechteren Verteilung dieser Ressourcen anzugehen, die mit moralischem Bewusstsein und Ehrlichkeit umgesetzt werden muss.
Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.