damos tanto de nosotros mismos intentando sanar rápido que cada vez tenemos menos que ofrecerle a alguien nuevo. entonces empezamos a fingir que no sentimos nada para no terminar de rompernos. qué desperdicio
me siento medio perdido últimamente. no es que todo esté mal, pero tampoco estoy bien. hago lo que tengo que hacer y ya, como en automático… y no sé, siento que algo me falta pero ni siquiera sé qué es