Un día se te quita el miedo de perder a las personas, de empezar de cero, te vuelves adicta a tu tranquilidad y aunque a veces la soledad duela y los nuevos comienzos sean difíciles, entenderás que siempre vas primero y que por nadie vale la pena apagarse, descoserse o romperse.
En una relación, no puedes simplemente hacer lo que quieres, siempre debes pensar en cómo afectará a tu pareja, eso es lo que esta generación no entiende.