──Cariño, de las bebidas se encargan las ucranianas de la barra. Yo puedo ofrecerte un buen baile y una sonrisa bonita. También soy buena escuchando, si prefieres solamente hablar──.
[ cont. ] toquetear sus senos de forma ansiosa. Las lágrimas desbordaron por la mano que ahora tapaba su único mecanismo de socorro; la boca. La morena se retorcía con terror, sintiéndose la persona más pequeña del mundo mientras aceptaba su destino y trataba de arañarle la cara.
<< Hey, Kat, ¿por qué no dejas que te vea? No coges mis llamadas. >>
Mierda.
Una voz familiar, y algo más embriagada de lo habitual, resonó tras ella. Era aquel CEO del que habló el otro día con Jax.
Su rostro se ensombreció irremediablemente cuando los pasos se [ cont. ]
——«Mierda». Llevaba todo el día con ello en la cabeza, deseando qué cayera el sol para reencontrarse con Katarina tal y cómo lo habían acordado la última vez que se vieron. Pero el destino tenía otros planes.
El conflicto con los mayas volvía a salpicar al club, un nuevo >
[ cont. ] en el hueco de su ojo.
La rusa caería al suelo casi al instante, arrancándole de sus labios un desgarrador grito. ¿Dónde estaba el club? ¿Acaso se había alejado tanto por intentar esquivarle?
Un peso caería sobre ella, siendo unos dedos las que comenzaron a [ cont. ]
[ cont. ] a decorar sus pómulos.
──Decidido, pondremos el Diario de Noa. Así puedo llorar mientras te abrazo con mi nueva sudadera──.
Dicho y hecho, buscó la película en netflix. Todo era tan natural que parecía un sueño.
──Dime, ¿qué te sirvo?──.
Y si bien las morena había gruñido un poco ante la separación, el regalo que vendría después le arrancó una amplia sonrisa de los labios.
──¿Para...mí?──.
Preguntó con los ojos muy abiertos a medida que sus manos ansiosas se estiraban y tomaban la prenda.
[ cont. ]
¿Amor o terror, eh? Elige lo qué quieras, seguramente me quede sopa.
——Acompañado de un ínfima risilla, sin terminar de dejar claro si eso último era cierto o no. Gesto qué pronto se vería "amenazado" por la efusividad de los picos ajenos, cubriendo la totalidad de sus >
[ cont. ]
Primero, se la pondría por encima, confirmando que le quedaría grande. Luego, se la colocó correctamente y estiró de las esquinas hacia abajo. Mordió con amor el labio inferior.
──Oh, Jax. Es maravilloso──.
Y un último pero intenso beso volvió [ cont. ]
──Perdona, estoy acostumbrada a que me llamen de todo cuando me tiran esas preguntas.
Estaré ahí, no te preocupes. Y espero que él también. Igual, tenemos algunas conversaciones pendientes──.