@EVerastegui La típica de los que se la pasan a dios rogando y con el palo dando, viven en un mundo utópico y se mimetizan de acuerdo a los tiempos, se arrastran como gusanos, son los changos mojados que no saben porque se comportan como lo hacen, pero están convencidos .
@GustavoRocMtz No mms, lo peor es que es contagioso... De por acá por mi barrio se fueron unos colegas a trabajar a Monterrey y en menos de lo que lo cuento ya quieren ser chirigueros
@kayakestable Porque debería de ser solo de un lado la lucha por conservar una relación, es de dos y solo así se puede salvar un matrimonio, noviazgo o amistad.
@naattorres1, sin ofenderte: por lo que se alcanza a ver en esos segundos, decir “reforma pedorra” no es un argumento, es una coartada. Revela, más que una postura, un vacío: nulo conocimiento del tema y cero proporción frente a la realidad política del país. Si dudas de la proporción, haz un ejercicio nivel secundaria: elige el diario de tu confianza, toma la última encuesta seria de aprobación y arma el “experimento de los vasos”. En un vaso pon el porcentaje mayoritario (si dice 80%, llena 80%); en el otro, el resto. Júntalos frente a la cámara. El vaso menor te representa dentro del mapa nacional. Segundo control: mira esta misma publicación y cuenta mensajes a favor y en contra. Entre ambos ejercicios, caen el velo de los ojos y el tapón de los oídos.
Sugerencia metodológica mínima: antes de etiquetar una reforma de “pedorra”, abre el documento, subráyalo y anota tres artículos, tres efectos y tres razones. Si no puedes, lo honesto es admitir que estás improvisando indignación. La sobreactuación no suple la lectura y cuando no hay lectura, el volumen se vuelve muleta: gritar para no escuchar, interrumpir para no responder, adjetivar para no demostrar. Baja la soberbia —se nota a leguas— y deja que hable el dato.
Sobre la representatividad: no se trata de que “la derecha” no exista, sino de reconocer su tamaño actual frente a la mayoría. El país no cabe en tu burbuja editorial. Cambia de fuentes. No me refiero a la de petróleo ni a donde venden refrescos, sino al origen de lo que repites al aire. Si tus guiones salen de un patio de de la Colonia Narvarte sobre ocurrencias que le salen a un mercadólogo ardido y una mujer que canta el himno nacional en vivo en defensa de la democracia para luego ser expulsada de forma gorsera por el mercadologo del CREA que la invitó, algo similar a lo que pude ver en tan corto video, terminarás donde tantos que se creían letrados y acabaron, en el estado de interdicción intelectual, guiados por gurús del enojo que viven de insultar a la mayoría y que ruegan por donaciones ya que los "meros meros" ya se dieron cuenta de lo que hoy te digo y dejaron de inyectar recursos a una concepto que puedes buscar en cualquier diccionario que es a "fondo perdido".
Haz el esfuerzo de darte cuenta que el problema no es “AMLO” ni “la 4T” ni @PonchoGutz en abstracto, sino la pérdida de privilegios de quienes antes cobraban contratos, publicidad y favores. Hoy hay supervisión, fiscalización y rendición de cuentas. Eso duele en ciertos consejos editoriales. A ti también te dolería. Lógica básica.
Hablando de lógica: no es lo que crees. Un argumento pide estructura, evidencia, validez y pertinencia. Si falta uno, no hay lógica. Te conviene estudiarla. Leer un manual de pensamiento crítico haría más por tu rating que cien adjetivos. De paso, cuida la educación cívica: la deliberación no es teatro de gritos. Pedir silencio para contestar con orden está bien. Pedir silencio para tapar la ignorancia con altanería egocéntrica, no.
Vuelvo al punto: te escuché decir “reforma pedorra”. Apuesta: enumera un artículo, un impacto real y un porqué. Solo uno. Si no, queda registro público de que insultaste sin saber. Eso sí afecta reputación. En proporción vasos, afecta mucho. Lo responsable sería invitar a gente que sí leyó. Debate, no “rant”.
Cierro con una invitación directa: no tengo programa, foros ni padrinos. Soy un ciudadano de a pie. Si aceptas, voy cuando digas y donde digas. Hablamos de la reforma, de representación y de lo que elijas. Llevo el texto, las cifras y, si quieres, también los dos vasos. Tú pones el volumen; yo pongo los datos. Y entre los dos, ponemos orden para que la audiencia escuche razones y no egos ni gritos.
Ahhh y no puedo dejar de comentarte como último comentario, te aseguro que a diferencia de lo que se vio sobre lo que tu interpretaste de esa "convivencia" o "debate" o lo que sea que tu hayas considerado que fue, invitar a alguien y terminar con el invitado molesto, sin micrófono y saliendo del foro no es una victoria para ti, es una derrota: no lograste moderar, no garantizaste turnos, no hubo reglas claras ni preguntas bien planteadas. Si el debate se rompe por gritos e interrupciones, pierdes tú, pierde la audiencia y pierde el tema. Regresa a la lógica: estructura, evidencia, validez y pertinencia. Orden primero; luego, argumentos. Sólo así tu programa tendrá forma y tu vida al aire, un poco de orden. Obvio, la medida de tu contenido tendrá como resultado la medida intelectual de tu público.
Que tengas una bonita mañana, cualquier cosa estoy por aca.
El demonio se apareció a tres monjes y les dijo: si les diera potestad para cambiar algo del pasado, ¿qué cambiarían?
El primero de ellos, con un gran fervor apostólico respondió: "Impediría que hicieras caer a Adán y Eva en el pecado para que la humanidad no pudiera apartarse de Dios".
El segundo, un hombre lleno de misericordia, le dijo: "Impediría que tú mismo te apartases de Dios y te condenaras eternamente".
El tercero de ellos era el más simple y, en vez de responder al tentador, se puso de rodillas, hizo la señal de la cruz y oró diciendo: "Señor, libérame de la tentación de lo que pudo ser y no fue".
El diablo, dando un grito estentóreo y estremeciéndose de dolor se esfumó. Los otros dos, sorprendidos, le dijeron: "Hermano, ¿por qué has reaccionado así?".
Él les respondió: "Primero: NUNCA debemos dialogar con el enemigo.
Segundo: NADIE en el mundo tiene poder para cambiar el pasado.
Tercero: el INTERÉS de Satanás no era probar nuestra virtud, sino atraparnos en el pasado, para que descuidemos el presente, el único tiempo en el que Dios nos da su gracia y podemos cooperar con ella para cumplir su voluntad".
De todos los demonios, el que más atrapa a los hombres y les impide ser felices es el de "lo que pudo ser y no fue". El pasado queda a la Misericordia de Dios y el futuro a su Providencia. Pero el presente está en su amor. Vive hoy amando a Dios con todas las fuerzasde tu corazón y a quienes Dios te ha dado.