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En su forma original el lóngevo dragón solo dormitaba silenciosamente en una parte escondida, ajena a la mirada pública. Pero no se preocupen porque también está al pendiente de todo.
Eso sí, solo despertará cuando alguien esté a punto de morir.
Prosigan.
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Con paciencia sus labios gesticularon el título en silencio, solo un suave susurro era emitido por estos y al instante sus orbes buscaron el estante que le correspondía.
ㅤㅤ—— "Botánica necrótica". —repitió para si mismo. —— Los de botánica suelen estar por aquí.
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Sus pasos empezaron a desplazarse entre medio de los pasillos y mostrándole el lomo del libro le enseño un secreto a la profesora.
ㅤㅤ—— ¿Ve este número de aquí? Es a la sección a la que pertenece dentro de su sector.
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< dificultades para obtener bibliografía necesaria para aprobar las materias.
Una lástima.
ㅤㅤ—— Opino lo mismo, aunque el problema radica en tener que reacomodar más de un millón de libros y es entendible que nadie lo quiera hacer.
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Como era de esperar no había ni una sola alma, literalmente hablando, a esa hora. Los ángeles tenían horarios muy similares a los humanos, seres diurnos que se revitalizan con los rayos del sol. Es por eso que los estudiantes de la casa Nocturna tenían más >
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ㅤㅤ—— Es algo bueno que la biblioteca sea manejada por ángeles, sin embargo que todo esté escrito en su idioma solo trae más problemas que soluciones. Pero no se preocupe, la puedo ayudar en esto.
Un gesto de mano le dice sutilmente "después de usted".
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Con un movimiento suave y silencioso tomó unos cuantos pares de libros de la columna que traía la profesora y observando disimuladamente leyó las portadas.
ㅤㅤ—— Ya veo cuál es el problema. —con un suave asentimiento acompaña sus palabras.
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En una de sus rondas nocturnas el guardián gira en una esquina con la intención de dirigirse hacia los dormitorios, sin embargo su cuerpo choca con algo, o más bien alguien quien traía las manos muy ocupadas.
ㅤㅤ—— Discúlpeme.
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En ningún momento sus brazos tomaron una postura relajada, seguían entrecruzados y su espalda ni siquiera se tomaba un descanso.
ㅤㅤ—— Así es, ser guardian no solo implica monitorear y proteger a los estudiantes, sino también estar atento a las anomalías.
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ㅤㅤ—— Claro que no los hay.
Se resistió las ganas de masajearse el puente de su nariz y en cambio cerró brevemente los ojos para suspirar.
ㅤㅤ—— Son alérgicos al sol, es imposible que den problemas.
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ㅤㅤ—— Solo un día. —con esas palabras parece que sus ánimos solo bajaron. —— Aunque hay que agradecer que nada haya explotado todavía.
Pues los nuevos estudiantes de su casa sí que venían con trucos incluídos.
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Que. . . cosa curiosa que acaba de presenciar, ¿habrá entendido bien o solo es una reacción natural de esa especie?
ㅤㅤ—— Claro. —dijo mientras asentía con la cabeza.
Sus pasos lo llevaron hacia el sofá que el adverso había seleccionado y al final >
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ㅤㅤ—— Buenas noches. —respondió con un tono monótono.
Parado desde el costado de un pasillo el guardián observaba el patio interno de la escuela, habían pocos estudiantes pero eso no era lo que controlaba en realidad.
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Desde esa distancia y manteniendo una postura impoluta el hombre se cruza de brazos mientras evalúa la oferta, sabe cuán caótica puede ser la escuela y justamente hoy los pasillos casi parecían un cementerio.
ㅤㅤ—— ¿Qué propone? —ligeramente se arquea una ceja.
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