Scaloni y todos los jugadores de la Selección del Mundial 2026 deberían sin demora presentarse en conferencia de prensa, sin papel alguno para leer y sin abogados, y declarar mediante palabras improvisadas lo siguiente y sujetas a repreguntas por parte de periodistas independientes (los de la corporación, afuera):
1) No recibimos ninguna orden para ir a menos en la final contra España.
2) No fuimos a menos en la final contra España, dimos todo lo que pudimos ese día.
3) Ningún operador de la FIFA ni de ninguna otra entidad nos requirió, ni en los vestuarios, ni en el entretiempo, ni antes del partido que no jugáramos a ganar ni que nos dejáramos vencer por España.
4) Salimos a ganar y nos fue mal, la ausencia de disparos al arco contrario fue pura casualidad futbolística, por más de que el hecho sea reputado como de bajísima probabilidad lógica para un equipo de genios del fútbol mundial como lo somos nosotros.
5) No jugamos deprimidos ni bajo presión de ninguna especie, si se nos vio con lágrimas fue por pura emoción producto de tan trascendentales instancias futbolísticas.
6) Nadie nos visitó presionándonos para perder la final como consecuencia del cartel de las Malvinas en Atlanta contra Inglaterra, ni se usó este argumento ni ningún otro de ninguna clase como fundamento para que vendiéramos el partido en compensación por presuntos daños resultantes de nuestras expresiones nacionales.
7) Ningún agente del fútbol internacional nos comunicó ni directa ni indirectamente que si osáramos jugar para ganar la final seríamos despojados de residencias, patrimonios ni contratos en el extranjero, ya sea con clubes en nuestro carácter de jugadores ni de tipo publicitario o de cualquier otra clase. No recibimos, de ningún modo, presiones para entregar el partido bajo pena de pérdida de beneficios económicos o deportivos. Si en los Mundiales de 1990 y 1994 existió conspiración contra la Selección Argentina, como nos lo explicara Diego Armando Maradona, en este caso nada de ello sucedió.
8) Las lesiones reportadas en el partido fueron reales y no simuladas, y aquí aportamos pruebas de las determinaciones adoptadas por el DT Scaloni.
9) Nuestra conducta post partido, principalmente dando la espalda a la coronación española, emulando así a los jugadores de Holanda en la final contra Argentina el 25/6/1978, no significó protesta alguna contra el resultado, el árbitro, la FIFA o la AFA.
10) La victoria de España fue legítima, ausente de presiones extra futbolísticas, y no tenemos objeción alguna con el resultado de la final.
* Si no proceden en este sentido, señores, las dudas en la opinión pública subsistirán hasta que perezcan dentro de muchas décadas quienes ahora tienen inclusive 8 ó 10 años. Es decir, la sospecha se trasladará al menos hasta el año 2126. De ustedes depende dejar cerrado este caso que se ha convertido en una verdadera tragedia nacional. Téngase Presente.
@CarlosMaslaton Carlos, en mi humilde opinión desacuerdo, dado que se podría ver hoy como el comienzo de un Bull Market, que crece día a día hasta llegar a su Climax a fines de diciembre.
“Judío de mierda”
Acaba de decir un ‘progresista’ a una persona en el Metro, por llevar una pulsera con la bandera de Israel.
En el Siglo XXI
¡En el puto siglo XXI!
Le ha faltado un “a la cámara de gas”
Puto asco 👏👏
Esta es la diferencia más fundamental entre los judíos de Israel y los llamados palestinos.
La historia y la arqueología demuestran la existencia de Israel ininterrumpida en esta tierra durante más de 3000 años. La cantidad de evidencia histórica es abrumadora.
El sinvergüenza antisemita Javier Bardem ya no oculta su odio a los judíos y su amor por el terrorismo palestino.
Luce con orgullo una camiseta de fútbol palestina con la inscripción "Liberen a Marwan".
Marwam es Marwan Barghouti, cerebro archi terrorista palestino que cumple cinco cadenas perpetuas por el asesinato de civiles.
Uds. son muy chicos pero hace varios años, en la década ganada.. una chica (hija de una presidente) tenía en su caja de seguridad el equivalente a 20 Deptos. y 10 cascadas, cómo los de Adorni… pero no había tanto periodistas preocupados.