@GxlDeRomo_ Lo que sienten los aficionados de Baracaldo hacia el Athletic, me recuerda a lo que sentimos algunos aficionados del Mariño con el Real Unión. Y tal y cual.
Ei Reazale!! Sevillan egon zinen? Un amigo necesita que le echéis una mano.
En el proceso de entrada a La Cartuja, se produjo un importante embotellamiento que derivó en una situación de tensión con la policia.
⬇️ El caso está archivado, Bingen Zupiria sigue en su puesto, los ertzainas agresores siguen haciendo el bestia en la calle y Amaia aún padece secuelas de la agresión que sufrió solo por estar en la calle.
Estamos hartos de impunidad policial y política.
@luismiGmz Lucia, Emma y Andreia se van. Lucia Pardo tendran algo atado que creen que les va a dar más. Y Claire a mi me pilla con el pie cambiado, no lo esperaba.
Sebastián Trapote.
Jefe de la Policía Nacional durante el referéndum del 1-O en Catalunya, mató por la espalda a José Luis Herrero, un obrero de Badalona, el 8 de junio de 1974.
El policía se benefició el 6 de diciembre de 1977 del decretó de sobreseimiento de la causa al aplicársele los indultos de 1975 y 1977. Luego, ascendido, condecorado y con mano de hierro hasta su jubilación como jefe policial en Catalunya de 2015 a 2018.
Ese 8 de junio de hace 51 años, el obrero estaba ya contra la pared mientras un policía le ponía las esposas, cuando Trapote (en ese momento con 20 años) se acercó y le disparó por la espalda a un palmo de distancia. El disparo que provocó la muerte de Herrero le atravesó el corazón y salió por el pecho.
Mecánico de Badalona, José Luis Herreros, de 29 años, estaba casado y era padre de 7 hijos.
El abogado de la familia tuvo que recurrir a la vía civil para intentar conseguir una indemnización para la viuda. Tras dos primeras sentencias que desestimaban su demanda, el caso llegó al Tribunal Supremo. Y, finalmente, en 1983, casi 10 años después de los hechos, el Supremo dictaminó a favor de Pilar Torres y le concedió una indemnización de 7 millones de pesetas.
Pero la sentencia del Supremo, además, recogía todos aquellos elementos probados sobre el caso y que no se pudieron utilizar en un proceso penal gracias al indulto. Así, el texto señala:
“Sebastián Trapote Gutiérrez reconoció expresamente en declaración judicial haber efectuado un disparo por la espalda a un palmo de distancia del fallecido, José Luis Herreros, mientras se le tenía de cara a la pared y otro funcionario la estaba esposando”.
Mientras no llegó aquella sentencia, en parte resarcitoria, su viuda Pilar Torres no recibió ningún tipo de pensión ni ayuda. Fue desahuciada y tuvo que dejar dos de sus hijos en una institución ante la absoluta falta de recursos para atenderlos. Trapote, en cambio, tenía vía libre para forjar su carrera.
Ya jubilado y en 2019, a raíz de la respuesta de Trapote cuando el presidente de la sala que juzgaba el procés, Manuel Marchena, le preguntó si había sido alguna vez procesado. «Nunca», respondió. Y tenía razón, así fue la ‘transición modélica’.
La explosión que costó 10 muertes, la G.C. adjudicó a ETA y era obra de petardos no controlados por un guardia civil.
El 19 de agosto de 1989 estallaba un vehículo en el parking del Pryca de San Juan (Alicante), dejando un balance final de 10 muertos (incluidos conductor y uno de sus acompañantes… y dos niñas de 6 y 2 años) y casi 30 heridos. Este asunto destapó varias de las miserias del Estado en el que estamos;
1- La Guardia Civil atribuyó de inmediato el tema a los de siempre, ETA, alegando que se habían recibido llamadas anunciando la colocación de una bomba en la zona. Podría tener un pase si no fuese porque llegaron a asegurar, para dar más empaque a dicha teoría, que el coche tenía las placas de matrícula cambiadas y que el explosivo había sido de entre 10 y 15 kilos de amonal… ¡todo mentira!.
2- La explosión se debió al material pirotécnico transportado para una boda por el hijo del comisionista de la empresa «Pirotecnia La Levantina», que había sido teóricamente clausurada a causa de un accidente apenas 15 días antes sin que nadie verificase que había cesado realmente su actividad.
3- Muerto su hijo en el accidente y habiéndose suicidado 3 días después el responsable del traslado de los cohetes, quienes fueron enjuiciados fueron el apoderado de la empresa, su hijo y gerente de la misma y Saturnino Romero Romero, un sargento de la Guardia Civil encargado del control del material pirotécnico, que no sólo reconoció que lo supervisaba «a ojo», sino que como agente de la ley siguió permitiendo el uso y traslado de la petardada de una empresa supuestamente cerrada… ¡ y en un turismo!
4- Para cuando se celebró el juicio, casi 5 años después, la Guardia Civil había perdido las pruebas recogidas en el lugar del suceso.
5- Los tres acusados fueron absueltos y nadie, ni siquiera el Estado, pagó indemnización alguna a las víctimas.
Así se las gasta el Estado cuando no le interesan los muertos…
@NiNeuAim@SistiagaMikel@Paco_Bienzobas Salir volando hasta el centro del urumea desde un tunel peatonal a mil por hora y pegando tiros de accidente laboral, nada de nada. Fue en epoca de covid, sin nadie en las calles. Fieston del bueno, que acabo mal.
@beltran_ab13856 @pistachoVCF Filial en segunda segundo año. Primer equipo femenino a champions, y el segundo equipo ha ascendido hoy a la segunda categoria dandole la vuelta a un 4-1 de la ida. Hoy por hoy,el club es un proyectazo. Al otro ni le contesto.