— Hey Horo, un momento... Nadie va a apartarte de mí.
Desvía su mirada hacia a ella, dándole un leve beso en la mejilla.
— Tú eres mi hija, y nadie podría conseguir que mi atención no estuviese en ti. Entiendo que no te guste pero... ¿Podrías intentarlo por mí?
Aquel comentario la obliga a callar la risotada, acariciando su espalda.
— Beau es una buena persona, Horo. Y aunque lo intentase, siempre te voy a elegir a ti. Porque ante todo, deseo tu felicidad. Mi niña.
—Si.
Va a apoyar su moflete en el hombro ajeno, disfrutando de su calorcito en silencio.
No sabe qué más decirle, entre el sueño y la situación está un poco callada.
La morena le acuna en sus brazos, al fin y al cabo es una situación delicada y no desea verla afligida.
— Tú padre es un hombre maravilloso, y aunque ahora no lo veas. Sigue ahí, solo hay que ofrecerle tiempo para que se ponga bien ¿Puedes darle tiempo?
Con las orejas bajas y la cola inmóvil, negará con la cabeza.
No le apetece, porque sabe que nada será suficientemente bueno como para animarle.
Echa de menos a Jayce que la sentó junto a él a contarle historias de la Academia.
Lo sabe, e intentarlo es una victoria también. Su padre es complejo a veces, por eso intentará ofrecerle su apoyo.
¿Qué le parecería hacerle un dibujo? Las acciones muchas veces valen más que las palabras.
Soltaría una carcajada infantil al ver cómo se la lleva a su regazo.
Por fin, por fin puede darle un abracito en condiciones.
—¿No te duele la pierna conmigo encima? No quiero hacerte daño.
| hacerte un personaje canon masculino en su ciswap para rolear la otp *que está al borde del canon btw* homosexual, heterosexual...
¿Os digo lo que sóis?
—¿Ves?
¡No tengas miedo no se va a romper!
Horo saltaba un poco más alto cada vez hasta que se dejó caer en la cama, sentada y rebotando un poco por la inercia de haber estado haciendo el canelo.
Le sonrió desde abajo.
—¿Tú cama no es así? Pensé que todo el mundo ›
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ㅤㅤ' Esta bieen, ¡no vayas tan apurada! '
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ㅤㅤRió suavemente mientras se quitaba las pequeñas botas, revelando que no llevaba calcetines. Al subirse a la cama junto a la vastaya, comenzó a dar pequeños botes, siguiendo el ritmo de su acompañante. Cada salto +