un escalofrío recorre el cuerpo de la arconte al ver aquella lengua. cada vez le parecía menos humano el ser que tenía delante.
" . . . Está bien. "
lo mejor era evitar un conflicto inesperado que pudiese causar estragos. aceptó aplazarlo hasta mañana, y guardó. . .
Mano diestra asciende hasta su propio rostro. De entre las vendas, allí donde debería estar su boca, emerge una gorda lengua morada que acaricia el metal de sus propias garras. La forma de su lengua se aleja de la humana, siendo más similar a la de una bestia del propio /+
. . . que se veían obligados a salir de su boca. pronto se empezó a escuchar el rebotar de las nalgas contra la carne de la sacerdotisa, un sonido que lograba hacerse eco pero que la propia naturaleza camuflaba con el sonido de las hojas del cerezo.
la divinidad apoyó sus manos contra el cerezo que tenía delante, justo detrás del templo, para poder mantener el equilibrio tras cada embestida salvaje que daba la rosada.
" Sigue Y-Yae. . . Sigue. . . "
su voz se vio entrecortada por suspiros y suaves gemidos. . .
ㅤ
ㅤㅤ❝ uhmnhu. . . Ei esto es. . .❞
Incluso su habla se está afectando de la kitsune, siente el cuerpo un gran electro cargado, un temblar intento así como el palpitar de su nudo dentro de la diosa, su mirada fascinada por el cuerpo contrario y que apenas están
. . .
. . . piernas. su sinhueso se hace paso entre los labios exteriores y comienza a recorrer su interior sin prisa, buscando pasar por toda la superficie hasta detenerse sobre el clítoris de la kitsune, ejerciendo unos círculos con su lengua sobre este.
por suerte la arconte había reservado su tarde para la reunión con Yae, por lo que nadie vendría a molestarlas a su hogar. una vez el rosado tesoro salió a la luz, la divinidad se relamió y acto seguido selló sus cerezos con aquellos labios, sumergiendo la cabeza entre sus. . .
Contrario a los tratos gentiles que la arconte estaba haciendo a su intimidad, cosa que le hacía temblar con cada uno, dejaba salir pequeños chillidos y espasmos.
ㅤㅤ❝ grrr. . . ufhum. . . ~❞
ㅤ
" Que no le hagas daño a mi nación ya no es suficiente. Eres una posible amenaza y por ello no eres bien recibido en Inazuma. "
no podía fiarse de sus simples palabras sobre no dañar la nación, aquello no tenía ninguna fuente de veracidad, sobretodo conociendo el. . .
— ¿Por qué iba a revelar tan pronto todos mis trucos? Tendré que reservarme algunos pasos para cuando deseeis bailar, soberana
Su guadaña podría hacer frente la lanza de raiden; sin embargo, duda tener si quiera una oportunidad contra su espada. En pos de inclinarse hacia /+
" Nunca dije que la fuese a perder. "
la lanza permanecía en su mano, no la iba a guardar por el momento. su mirad afilada observó sus garras y luego ascendió hasta sus ojos.
" Planeabas luchar con las manos desnudas .ᐣ Y aún así crees que ganarías contra mi. " . . .
— ¿Acaso no somos eso? Un legado.
Su reputación le precedía. Una pena que sumeru sacara tanta información sobre su persona, pues ahora personas indeseadas tenían acceso a sus secretos.
— Seréis entonces inteligente y guardaréis vuestra arma. No debéis librar una batalla que /+
" Eso no implica conocerme. Conoces mi legado, no mi ser. "
por suerte, gracias a sus antepasados, conocía al ser que se le enfrentaba: el cazador de la luna. noticias habían llegado sobre el villano de las tierras lejanas, habían sido advertidos sobre su peligro. . .
— Conozco tus ojos, tu pelo y tu hoja. Que no reconozca tu nombre y tu olor solo te convierte en un burdo clon.
Seguirá hablando como si la conociera, quizá incluso con cierta diversión en su tono de voz; dispuesto a llegar hasta el final.
— Ya te lo he dicho; clavadme /+
" Los líderes mejoran con el tiempo, y he aprendido a que mi nación no sufra mis consecuencias. No hables como si me conocieras cuando no sabes quién soy. "
pasos lentos comenzó a dar, como si estuviesen en un círculo, un ring de batalla, sin sacar la mirada. . .
— ¿No son responsables de las acciones de sus fundadores? Falacias que tú misma te has acabado creyendo.
Su brazo izquierdo se eleva, hasta quedar por debajo de su propio mentón.
— Destruidme y me convertiré en un problema para este pueblo y sus sucesores; quién sabe cuántas /+