va a decir que nunca ha visto ninguna.— Estoy en el piso de los cisnes, que creo que tampoco hemos podido coincidir ahí.
Cierra el portátil con cuidado, suponiendo que de momento no va a avanzar más en su trabajo.
—¿Qué vas a hacer ahora? ¿Sales ya?
O sea si es secreto y ella no se puede enterar...quiere decir que Joana está algo enterada antes de que el menú se anuncie. O sea, que se fían de que no se vaya de la lengua...joe como se nota que es rubia.
—¡Hm! Me llamo Poppy. —Le diría que como la flor, pero a ver si le +
—Es un latte de remolacha. —Explica a la contraria, atreviéndose a interrumpir al verla tan distraída con la bebida. En el fondo de su corazón sabe perfectamente que lo que Gabriella va a contarle es una tontería, como suelen ser estas cosas que solo importan en la universidad,
la bebida con la pajita, dejando caer el silencio aunque sea para aguantarse las muecas.— ¿Es uno moreno en psicología? Ese he escuchado que no se le levanta, y que cuando lo hace no dura nada.
Aunque ya se ha acostumbrado, hablar de la vida sexual de quien sea siempre es +
—Ah...pero que confíen en ti para el menú de verano ya es sorpresa. O sea, ¿llevas mucho tiempo aquí?
Ahora que lo piensa, ni siquiera le ha preguntado a Joana como se llama. Solo puede confiar en su plaquita identificativa, mientras que Joana debe saber quien es Poppy...¿no?
No tarda nada en cerrar el portatil, por lo que Gabriella no tiene más que dedicarle esa mirada unos segundos. Apresuradamente lo guarda en la bolsa, queriendo dejar todo el espacio posible—nunca se sabe si gesticulando se le va a volcar a alguien la bebida.
—¿Hm? ¿Qué ha +
¿Por qué no se lo iba a tomar en serio...? Es ella la que lo está contando, Poppy solo puede asumir que le está diciendo la verdad.
—¡Oh! ¿Y qué vais a poner? Obviamente no va a ser con esa sandía, que sería super asqueroso. —Arruga otra vez la nariz, pero esta vez se le pasa +
Ahí no se va a meter porque Poppy no tiene mucha idea de marketing. Igualmente, si supiera que los camareros de un restaurante se meten comida entre las piernas no iría.
—...¿Pero vais a servir algo de sandía?
Es que Joana le está dando muchas señales, y ninguna buena. Poppy arruga la nariz, intentando aguantarse un poco el disgusto.
—Aunque casi siempre está la piscina ocupada por los de natación, ¿vas a ir en bañador por el campus?
Se le ilumina la cara entera, alzando una mano para llamar a su amiga. Ella también va de rosa, la bebida rosa aún a medio beber junto a su ordenador.
—¡Gabi!
Después de recibir su bebida, se ha sentado en una mesita con el ordenador abierto. Aunque está tecleando, de vez en cuando para...es que tiene la oreja puesta, a ver si se entera de algún chismorreo.