@ceIesticos “ Tenía que oler rico para ti. ”
Murmuró, acariciándole la espalda en un gesto cariñoso. De a poco se fue apartando de ella, aunque dejó sus manos reposando sobre la cintura de la castaña.
“ ¿No tuviste problemas para salir de casa? ”
@ceIesticos Se mantuvo a las afueras del hogar de la castaña hasta que la vio ingresar a la vivienda y fue cuando por fin pudo dejar ir un suspiro que no sabía que estuvo reteniendo toda la tarde. Aún quedaban algunos meses para que la beca se hiciera una realidad. Un viaje de ida hacia ›
@ceIesticos ‹ se iluminó, pues había una parte suya que creyó que no lograría verla esa noche. Sin pensarlo dos veces, cruzó la habitación para tomarla entre sus brazos y esconderse en su cuello, dejando un beso entre su cabello.
“ Hola. ” le dijo en medio de un susurro.
@ceIesticos El castaño salió del baño tarareando una canción, con el cabello húmedo y ropa que consideraba lo suficientemente cómoda para dormir –una camiseta que pidió el retiro hace años y shorts de pijama—, cuando vio a Daphne detenida cerca de la ventana.
De inmediato su rostro ›
@ceIesticos ‹ la oportunidad de la beca.
“ Seguro tus estudiantes te adoran. ¿Por qué decidiste cambiar de escuela? Estamos lejos de Pensilvania, Daph. ”
@ceIesticos ‹ media sonrisa cuando hizo hincapié en la idea de haber sido su profesora en algún momento de su juventud. Al menos en eso habían conseguido ayudarse el uno al otro. De no ser por ella, probablemente habría tenido que repetir el curso de Español durante el verano y perdido ›
@ceIesticos ‹ mientras él revolvía la comida en el plato hasta que el disgusto fue demasiado como para seguir siquiera haciendo acto de presencia en la mesa. Se retiró a su habitación y dejó encendida la lámpara, tal como le prometió a Daphne una hora antes, antes de ir al baño a darse ›
@ITSTIMETVG0 « prometo. —Se inclinó hacia él para sellar la promesa con un beso en su mejilla, se desabrochó el cinturón de seguridad y tras una última mirada, salió del vehículo en dirección a su casa.—
En algún lugar de Pensilvania, década y media antes, descansaban Theo y Daph recostados contra un árbol. Al menos, Theodore lo hacía. Su novia tenía la buena costumbre de utilizarlo por almohada, pero a él no le molestaba. Compartían los audífonos de un Walkman MP3 que el ›
@ceIesticos ‹ apresurarse por seguirle el ritmo.
“ Matemáticas. ” indicó tras unos segundos de silencio. “ Daré las clases de matemáticas. Es primera vez que soy profesor en un instituto. ”
@ceIesticos El hombre se aferró aún más a la correa de su bolso y solo hizo un gesto de testa, invitándola a caminar.
“ Sería incómodo decir que no siendo que vamos en la misma dirección. ” Se excusó, dando pasos lentos, como hacia mucho no lo hacía para que ella no tuviera que ›
@ceIesticos ‹ castaña. Un suspiro suave escapó de los labios del mayor antes de inclinarse hacia ella para besarle la mejilla.
“ Encenderé la luz cuando ya no haya moros en la costa y la ventana estará abierta toda la noche si es necesario. ”
@ceIesticos ‹ vez que el viaje resultaba ser tan silencioso. Ni siquiera la música de fondo logró cortar con esa capa de tensión que había crecido en medio de ellos desde que Theo soltó la noticia.
Fueron quince minutos después cuando estacionó el auto a las afueras de la casa de la ›
@ceIesticos ‹ divertida se dibujó en el rostro del castaño y volvió a apartar la mirada hacia el pasillo. Sabía que tenía que irse, sin embargo, no pudo evitar continuar con la conversación. “ ¿Tú también? ”
@ceIesticos Theodore asintió un par de veces con la cabeza como respuesta a la pregunta, pero luego estuvo esa parte de él que se reprendió mentalmente por no usar las palabras para comunicarse.
“ En teoría. Aunque no duraré mucho si llego tarde a mi primera reunión. ” Una mueca ›
@ceIesticos ‹ dejar un beso en sus labios. Lo cierto era que no podía obtener suficiente de ella. Estaba enamorado hasta la médula y cualquier cosa que ella le pidiera mirándole a los ojos, tendría un sí como respuesta. “ Pero está bien. Dejaré la ventana abierta. ”
@ceIesticos Theodore alzó una de sus cejas en dirección a su novia. La idea despertó todos sus sentidos en anticipación, y una amplia sonrisa no tardó en aparecer en su rostro.
“ Eres una muy, muy, muy mala influencia. ” dijo mientras acunaba el rostro de la chica en sus manos y volvía a ›