@PCNTUMACA < Laia.
—Llevó una mano a su rostro y le acarició la mejilla, un movimiento suave para que le mirara a los ojos, que la observaban con un brillo melancólico.—
Tienes que saberlo. No es mi familia, ni siquiera mi madre. Tú eres lo único que vale la pena.
@PCNTUMACA < en la voz de Laia como para ocuparse de nada más.—
Entonces me quedo.
—Sentenció, antes de dejarle un beso en el puente de la nariz, seguido de otro en la comisura de los labios.—
Siempre que me quieras a tu lado, ahí estaré. Eres lo más importante en mi vida ahora mismo, >
@PCNTUMACA < —Le cogió una mano y se la acercó a los labios. Dejó en el dorso un beso sin perder de vista el rostro femenino.—
Pero si crees que merece la pena, si me lo pides... Si me pides que me quede, yo me quedo contigo.
@PCNTUMACA < completo. Sigo metido en ese mundo, en... —No hacía falta mencionar a qué se refería exactamente, con pensar en ello le bastaba para sentir ese malestar.— Entendería que no quisieras meterte en ese lío. No te mereces una complicación así. Así que si no quieres, lo entenderé. >
@PCNTUMACA < hacer eso.
—Parecía que pronunciar aquellas palabras le dolía, una mueca entristecida cruzándole el rostro, como si ya no pudiera guardárselas. Había retenido demasiado tiempo todos aquellos sentimientos, y tenerla entre sus brazos había abierto una puerta que sería difícil >
@PCNTUMACA < tan familiar, amoldada a la perfección a dicha curva; otra en su cuello, un punto de apoyo para poder profundizar aquel beso del que deseaba no salir nunca. Podría morir ahí mismo, en sus labios de azúcar y rosas. Acarició con una mano la mejilla de la chica con el pulgar, y >
@PCNTUMACA < No fue hasta segundos después, todavía con el hormigueo del primer contacto y el aliento dulce mezclándose con el suyo, que se acordó de que podía tocarla, de que estaba ahí junto a él.
Con los ojos entrecerrados, llevó las mano a su cintura y la volvió a atraer hacia él >