Dondequiera que estemos, Dios nos invita a hacer del sábado un deleite, un tiempo alegre de unión con Él, un tiempo para recordarlo como nuestro Creador y descansar en Él como nuestro Redentor.
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes - afirma el Señor -, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11
Dios desea encontrarse contigo cada sábado, desea que ese día santo sea la cúspide de la relación con Él, si haces los preparativos especiales y predispones tu mente y tu corazón entonces hallarás tu gozo en el Señor.
El sábado es un elemento distintivo en los momentos decisivos de la relación de Dios con la humanidad; así que, mientras duren los cielos y la tierra, el sábado continuará siendo una señal del poder del Creador.
Debemos recordar que como seres humanos somos frágiles. Sin embargo, podemos ser utilizados por Dios para tareas gigantescas si nos ponemos en sus manos.
Nuestro mundo es un lugar caído, Dios le pondrá remedio al mundo; cuando la injusticia, el dolor y el sufrimiento; sean reemplazados por su Reino glorioso y justo. Al fin y al cabo, sin esa esperanza, sin esa promesa, realmente no tenemos ninguna esperanza.
“A lo largo de toda la semana tened en cuenta el santo sábado del Señor pues ese día ha de ser dedicado al servicio de Dios. Es un día cuando han de recibir especial atención las necesidades del alma.” 🙏
Necesitamos aprender a confiar y a creer en Dios, aunque las privaciones y los problemas nos rodeen. Muchas veces dudamos de las verdades sagradas, queremos enfrentar solos nuestras batallas y fracasamos. Confiemos, alabemos y alegrémonos porque en él somos más que vencedores.
Jesús dijo, “si me amas guarda mis mandamientos” (Juan 14:15), y justamente entre los mandamientos de la ley sagrada esta la observancia del sábado. Feliz sábado!
“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo”. (1/2)
Si haces los preparativos adecuados, y especialmente, predispones tu corazón y tu mente a fin de tener ese encuentro cada séptimo día con Él, entonces hallarás tu gozo en el Señor. (2/2)