Saludé a un tipo y, como el choque de puño pareció poco, hicimos apretón de manos en modo pulseada que se exacerbó en leve choque de hombros y derivó en posible beso en la mejilla. Cuatro segundo imposibles de incertidumbre homoerótica. Urgente, un nuevo protocolo de saludo.
¿A quiénes y qué representa la reacción de Alfredo Casero (@agencialavieja)?
Creo que en Argentina no son muchos los que dimensionan cabalmente lo que está pasando en la sociedad.
Van algunas observaciones para los que les interese usar la materia gris.
(abro hilo)