“Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Sí, es una frase muy trillada. Pero lo curioso, es que quizás en el fondo, sí sabemos perfectamente lo que tenemos. Lo sabemos mientras está, mientras responde los mensajes, mientras pregunta cómo estás, mientras se queda aunque no sea fácil. Porque la frase no falla por ignorancia, falla por comodidad.
El asunto es que nos acostumbramos tanto a que alguien está ahí, que convertimos la presencia en paisaje, el cuidado en obligación y el amor en algo que “aguanta”. Pensamos que quien nos quiere va a entender, va a esperar, va a perdonar… porque ¡siempre lo ha hecho! Y ahí empieza la traición silenciosa; la de dar por garantizado lo que es un regalo.
A las personas, no las perdemos de golpe. Las perdemos a poquitos: cuando no escuchamos, cuando posponemos, cuando creemos que habrá tiempo, cuando confundimos paciencia con infinitud. Y cuando se van —porque nadie se va sin intentar quedarse— entonces sí, aparece la “lucidez tardía” (“el realmente no sabía lo que tenía…”) No porque ahora sepamos más, sino porque ya no tenemos dónde apoyarnos. Parece que “el vacío” nos enseña más rápido, lo que la presencia enseñaba lento. Y la verdad cruda es que, amar bien exige atención, humildad y responsabilidad emocional. Y a veces, es más fácil creer que el otro siempre estará… hasta que deja de estar… Y, lamentablemente, muchas veces, lo llegamos a entender, cuando ya es inútil. Por eso, mejor cambiemos la frase: “aprendamos a saber lo que tenemos, cuando lo tenemos”.
¡Que tengan un feliz viernes!
Un cachorro sordo se emociona mucho cuando su compañero humano lo despierta al llegar a casa del trabajo. Que alguien te muestre su alegria, su cariño y felicidad al verte, no tiene precio. Por eso es el mejor amigo, nunca te defrauda. Ta vez sea quien más te quiera. Buena noche
He notado que las personas más rotas suelen ser las que más consuelan. Como si conocer la oscuridad les diera herramientas para alumbrar a otros. Curan con las mismas manos que aún intentan sanarse.
Hoy se cumplen 3 años desde que vimos la boda Valyria de Daemon y Rhaenyra en ‘HOUSE OF THE DRAGON’.🐉
"Te necesito tío, no puedo enfrentarme sola a los verdes. Unamos nuestra sangre como hizo Aegon el conquistador con sus hermanas. Nuestro destino siempre fue arder juntos".❤️🔥
Un profesor le dio un globo a cada estudiante, que tuvo que inflarlo, escribir su nombre en él y tirarlo al pasillo. Luego, el profesor mezcló todos los globos. A los estudiantes se les dio 5 minutos para encontrar su propio globo. A pesar de una búsqueda agitada, nadie encontró su globo.
En ese momento, el profesor les dijo a los estudiantes que tomaran el primer globo que encontraran y se lo entregaran a la persona cuyo nombre estaba escrito en él. En 5 minutos, todos tenían su propio globo.
El profesor dijo a los estudiantes: "Estos globos son como la felicidad. Nunca lo encontraremos si todos están buscando lo suyo. Pero si nos preocupamos por la felicidad de otras personas, también encontraremos la nuestra”.
Que tu día esté lleno de felicidad.