El médico NO cura.
El docente NO enseña.
El médico facilita (a menudo) la curación.
El docente facilita (a veces sí, a veces no) el aprendizaje.
Pero quien se regenera (hasta donde puede) es el organismo.
Y quien aprende (si se le permite) es la persona.
Un lenguaje inadecuado, impreciso, con trazos de pensamiento mágico, sostiene la ignorancia en la sociedad y avala conductas totalmente contraproducentes para la persona.
Como al grueso de la población le importa una mierda la educación, como y parece ser que el único problema reseñable es el mes de julio de los docentes, veamos los pasos a dar para convertir este en laborable y que, en general, la gente deje ya de dar por el culo con el temita:
@Rebevolutions@alb_olmos Aunque conderándote a ti misma ‘opinatriz’ no se puede esperar mucho más. Deja en paz a la gente que APORTA a la sociedad y dedícate a opinar de las chorradas que te venga en gana, el artículo que tanto esperabas es PATÉTICO
@Rebevolutions@alb_olmos Te atreves a opinar del trabajo de PROFESIONALES que trabajan con 25 adolescentes o más, a temperaturas que en ocasiones superan los 30/35 grados y que ganan menos que cualquier homólogo en CCAAs menos ricas, NO TIENES VERGÜENZA