El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Que admiración más grande generan las personas con ganas de vivir la vida, que tienen un compromiso total con la existencia. Miguel fue de esos. Que en paz descanse y acá lo extrañaremos.
Jajaja lo quisieron apuñalar a Ronaldinho y se lo sacó de encima con un amague. Te amo negro enfermo mental, después dicen que en la carcel no se aprende nada.