Cada cierto tiempo hay que volver a empezar. Esas cosas que uno creía superadas pueden volver. Puede llegar de nuevo ese vacío en el pecho, otra vez la sensación de incertidumbre o la ansiedad. Justo ahí, hay que recordar que somos más fuertes que eso. Y aunque sea difícil, recordar que somos capaces. Que se puede volver a empezar cuantas veces sea necesario. Y hoy parece un buen día para arrancar.
Todos tenemos algo que nos hace sentir mal, algo que no nos cuadra y que quisiéramos que cambie. Algo que nos emputa y que nos genera frustración. Y está bien sentirse así. Algunas cosas cambiarán, otras no. Unas requieren de esfuerzo. Otras no las podremos manejar y toca soltar. A veces hay que dejar de forzar. Hay cosas que fluyen y otras que no. Hagan caso a sus instintos. Echen un madrazo, respiren profundo y a seguir.
Definitivamente soy muy vintage. No le entro a eso del poliamor y demás combinaciones amorosas. Me gusta el amor a la antigua, cómo brindar lealtad y fidelidad, tener respeto y admiración mutuos, darle prioridad en mi vida y hacer ciertas cosas solo con mi pareja.
La alarma del iPhone es tan malparidamente efectiva que uno se levanta antes de que suene para no tener que escuchar semejante ruido tan insoportable ni correr el riesgo de tener un infarto.
Asi cómo van las cosas, el próximo año no habrá mucha diferencia entre el Jumbo concierto y el Festival Estéreo Picnic. Qué lástima, qué buen festival era este.