Una de las cosas que siento que la pandemia afectó fue el cine. Entre el apogeo de los servicios de streaming y los recortes de personal, han hecho que ir al cine sea cada vez más caro mientras que sus instalaciones se ven decaídas y con la presencia de roedores.
Yo quemé los puentes que me llevaban de vuelta a tierra firme.
Ahora la marea sube hasta mi cuello y descubro, demasiado tarde, que no existe orilla para quien incendia su propio regreso.
Lo primero que hago al levantarme de la cama es escuchar The Island of Souls de Sting.
Me encanta el ritmo místico y la letra deprimente del pequeño Billy, hijo de un pobre astillero del norte de Inglaterra.
Tan importante fue la campaña de México en el Mundial que se registraron cinco terremotos en el Cinturón de Fuego del Pacífico.
"Y retiemble sus centros la tierra..."
En la agencia de publicidad donde trabajaba me obligaron comprar un iPhone para usarlo en contenido más digerible.
Tras dejar mi trabajo hace un año, lo he usado como pisapapeles ya que cuento con un Redmi Note 13.
Hoy decidí usarlo solamente como una cámara personal.
Pensamiento intrusivo nocturno:
Mi mayor temor es estar presente en el momento equivocado.
Y terminar con el cuerpo apagado después de una tragedia.
Siento como el cuerpo empieza a temblar ante la incertidumbre.
Trato de calmarme tocando el primer objeto que tenga a la mano.