Y qué vas a hacer al amanecer,
cuando la nostalgia no la tape una mujer,
y qué vas a hacer a quien vas a convencer,
cuando yo florezca y al fin deje de doler,
y volver volver volver, no se va poder.
“Y le dije: por favor, no me hagas daño, por favor, no te rías de mi amor. Y luego le dije: por favor, acéptame como alguien cuya sola alegría es tu existencia en este lugar miserable.”
Mi terapeuta hoy:
“Tárdate lo que te tengas que tardar, no estás compitiendo con nadie, recuerda que ya te estás sosteniendo sola y no de la mano de alguien más… por eso, vas a tardarte más, no seas tan dura contigo misma y reconócete este gran avance, yo te ví desde el día 1.”