No te dejes convencer de que tu reacción es el problema cuando fue provocada por una larga historia de límites ignorados, necesidades invalidadas y faltas de respeto.
Cuando alguien te empuja hasta tu límite y luego te culpa por haber llegado a él, está desviando la atención de
A veces, ser demasiado comprensiva te costará la salud mental. Porque mientras te faltan al respeto, intentas comprender. Mientras te lastiman, intentas comprender. Detente por favor.
lo mejor que me pasó fue entender que nadie merece mi tiempo o mi atención si no es capaz de darme la suya o valorarme. Desde ahí dejé de quedarme donde no había lugar para mí, de esperar cosas que no iban a llegar y de estar para gente que no lo merecía
Explicarle a alguien, llorando, lo mucho que te dolió o te duele algo y pedirle que no te lo haga de nuevo, para después ver cómo va y lo hace otra vez, es de las cosas más dolorosas, tristes y decepcionantes del mundo. No se lo deseo a nadie.