🚨 Tenemos máximo 3 años.
En ese tiempo, el trabajo humano todavía genera dinero real.
Después, la mayoría de lo que hoy pagamos con sueldo se automatiza hasta que ya no vale la pena pagarlo.
Se acaba el modelo que conocemos desde hace 200 años:
“Te alquilo tu tiempo por 40 años y te pago un sueldo”.
Esa es la transición más grande de riqueza de la historia.
Ahora mismo existe una asimetría de información brutal.
Un grupo pequeño ya lo está viendo.
La mayoría sigue esperando a que “sea obvio” en las noticias.
Esa diferencia de tiempo es toda la jugada.
Lo que hay que hacer en estos 3 años es muy simple:
Convertir tu tiempo en activos que no se puedan automatizar ni se diluyan.
Eso significa acumular:
Bitcoin y activos digitales escasos
Activos físicos reales (tierra, energía, producción)
Capacidad de cómputo e infraestructura
Redes de distribución y capital social
Capacidad de generar comida y recursos básicos
Un sueldo es alquilar tu tiempo.
Cuando tu tiempo ya no tenga valor porque una máquina lo hace mejor y más barato… el alquiler se derrumba.
Lo único que queda en pie es la propiedad.
Las personas que en estos próximos 3 años pasen de “empleado que cobra sueldo” a “dueño de activos escasos”…
en 2035-2036 van a parecer que vieron el futuro.
Cuando los sueldos dejen de subir (y después dejen de importar),
solo quedará una cosa:
Quién posee qué.
La ventana está abierta.
Se está cerrando más rápido de lo que la mayoría cree.
¿En qué lado vas a estar cuando se cierre?
Los ingleses no llevan hooligans a las canchas desde hace 30 años. Los que iran al mundial son todos gordos amigos tomadores de cerveza y tipos que van con los hijos.
Estos hijos de putta quieren mandar asesinos que se matan todos los fines de semana para golpear civiles y gente con familia.
Vayan a pegarles a los de las islas si tienen huevos, cagones.
Terminé de leer The Law, de Frédéric Bastiat, publicado en Francia hace casi 180 años, y me dejó varias preguntas incómodas.
Para Bastiat, la ley tiene una función muy específica: proteger la vida, la libertad y la propiedad. A lo que, en principio, todos estamos de acuerdo.
Pero cuando se usa para quitarles recursos a unos y entregárselos a otros, deja de cumplir su propósito original y pasa a convertirse en lo que él llama legal plunder (saqueo legal).
¿En qué momento la ley deja de proteger la propiedad y empieza a redistribuirla?
Lo interesante es que Bastiat no juzga una política por sus buenas intenciones, sino por el mecanismo que utiliza.
Ahí aparecen preguntas jodidas:
- ¿Puede existir un "derecho" si requiere quitarle por la fuerza a otra persona para financiarlo?
- ¿Dónde está el límite entre solidaridad voluntaria y redistribución coercitiva?
- ¿Puede una ley seguir siendo justa si trata de manera desigual a los ciudadanos según cuánto tienen o cuánto reciben?
No son preguntas con respuestas simples. Pero leer a Bastiat obliga a hacerse preguntas que, al menos en Argentina, pocas veces nos enseñan a formular.
LIONEL SCALONI: “Mi papá venía de manejar 10 horas un camión lleno de piedras, y aún así se bajaba y me decía: ‘Vamos a entrenar, no hay tiempo que perder’.”
Tenía 13 años y vivía en Pujato, un pueblo donde nadie hablaba de Mundiales, pero yo soñaba con uno. Mi cancha era un garaje. Mi camiseta, la de Argentina, aunque jugara en Newell’s. Mi viejo no descansaba. Me llevaba a entrenar, me esperaba, y volvía a trabajar. Él tenía más hambre de fútbol que yo.
A los 17 debuté como profesional. A los 29, fui al Mundial. A los 44, gané uno como entrenador. Y ese día, cuando Montiel metió el penal, no pensé en la copa. Pensé en mi viejo, en el garaje, en ese niño que viajaba a dedo para perseguir un sueño.
Desde que ganamos, no recuerdo haber pagado una comida en Argentina. La gente me abraza, llora y me dice: “Nos hiciste felices.” Y cada vez que lo escucho, me repito algo: valió la pena, cada kilómetro, cada piedra, cada entrenamiento a oscuras."
Pregunta sobre el mundial
Si fuera cierto que el arbitraje favorece a la Argentina ¿cómo es posible que se haya permitido que el equipo de Messi llegue al minuto 67 estando 2 a 0?
Le quedaban 22 minutos para dar vuelta resultado. En ese caso el arbitraje dejó a la Argentina al borde de la eliminación.
Le siguieron tres goles en 12 minutos en los que el árbitro no tuvo influencia, fue obra de los jugadores argentinos.
La selección argentina tenía apenas un 0,6% de probabilidades de remontar y ganar el partido en los 90 minutos reglamentarios, según los datos predictivos en tiempo real provistos por la agencia oficial de estadísticas Opta.
Un análisis alternativo basado en más de 51,000 encuentros oficiales arrojó una cifra casi idéntica: de 10,138 equipos que se encontraron perdiendo por dos goles al minuto 79, solo el 0,16% consiguió revertir el resultado en el tiempo reglamentario.
Entonces, ¿Cómo es que la FIFA favorece a un equipo si lo dejan al borde del abismo?
Un 0,16% es un margen tan estrecho que vale la pena hacerse la pregunta sobre si este partido se ganó por mérito o por una conspiración...
Es una pregunta educada y fundamentada. Intenten contestar con igual nivel