De tanto ver a los fiscales en los pasillos del Palacio, arrastrando el peso de los años y de enfermedades recurrentes, sin la esperanza de un retiro digno ante la ausencia de un sistema de pensiones y jubilaciones que recompense los servicios prestados a la patria, publiqué el 1/12/24, en el periódico Acento, el artículo titulado “La deuda que los fiscales no han podido cobrar”. https://t.co/oT3Pxkqpm4
Ese texto iniciaba así: “Con el envejecimiento se va desvaneciendo la fortaleza física; el organismo ya no responde con el vigor de antaño ni conserva las herramientas necesarias para redimirse del deterioro progresivo que provocan los años. En esta etapa, las puertas laborales comienzan a cerrarse y, más que nunca, se requiere que el Estado deje traslucir la sensibilidad social que positiviza como fundamento de su propia existencia”.
En aquella ocasión pensé que, si la magistrada Yeni Berenice Reynoso llegaba a ser Procuradora General de la República, no perdería la oportunidad de saldar esa deuda histórica con los miembros del Ministerio Público. Y ayer anunció, precisamente, la implementación del plan de retiro para los fiscales.
Con esa decisión no solo demuestra firmeza en el ejercicio de sus funciones, sino también sensibilidad institucional frente a quienes han dedicado su vida al servicio público. @ProcuraduriaRD@YeniBerenice@WilsonCamachoP@Fiscaliadel_DN@RosalbaRamos_@FiscalDom@fiscaldelpueblo@EMLU23@Mguzmanleonardo@EscuelaMPRD@fiscaliasde@FiscaliaPP
Las áreas protegidas no son negociables.
He instruido una investigación penal sobre ocupaciones ilegales y posibles fraudes, y conformado un equipo especial para hacer las indagatorias de los hechos, establecer responsabilidades e imputar...