"Dejé a Manchas, mi perrita en la guardería y, al volver, me dijeron que se había pasado el día entero siguiendo a George, el gran danés, a todas partes. Estaba completamente enamorada, y la forma en que lo miraba era, sinceramente, la más dulce que he visto en mi vida.
No pude resistirme a capturar ese momento... su carita brillaba de pura alegría. Es curioso cómo funciona el amor, incluso para nuestros cachorros… ¡Se enamoró perdidamente de él!"
dios se m caen las lágrimas no puede ser están romantizando la demencia d mi generación mira nena t juro que no querías estar ahí ahí todas teníamos tca y nos cortabamos no recomiendo!!