Dejen de romantizar que sanar es salir a tomar café e ir a caminar a lugares bonitos.
Sanar es asqueroso, es abrumante, es un sube y baja de emociones constantes. Es intentarlo todos los días a todo momento, es no dejar que tus pensamientos te ganen y arruinen tu dia. Y no, no es genial.
Es horrible.
Volvió a ser octubre, pero esta vez ya no estoy enamorada, ni me gusta alguien, no tengo las mismas amistades, la persona que consideraba mi lugar seguro ya no está, pude sacar a personas que no sumaban y estoy aprendiendo a estar sola de nuevo.
nadie habla d lo agotador y desgastante que es mentalmente cuando tu estado de animo cambia constantemente entre "esta bien, no m importa" y " ns cuando mas puedo soportar esto"
Pasar tiempo sola, me hizo darme cuenta de que yo no quiero un novio; yo quiero un hombre comprometido con su crecimiento, que yo admire enormemente, que sea honesto, priorice la lealtad, quien me haga sentir cuidada, amada y que comparta mis valores y metas.
Pasar tiempo sola, me hizo darme cuenta de que yo no quiero un novio; yo quiero un hombre comprometido con su crecimiento, que yo admire enormemente, que sea honesto, priorice la lealtad, quien me haga sentir cuidada y que comparta mis valores.
Este año me hizo mirar la vida con otros ojos. Mi salud mental fue puesta a prueba como nunca antes. Mi comprensión del amor, la amistad y la familia cambió profundamente, y no creo que vuelva a ser la misma después de todo lo vivido.
Lamentablemente, soy una novia muy necesitada, pero no del tipo "cómprame esto", "consígueme aquello". Es más bien como abrázame, bésame, acurrúcame, llámame, dame toda tu atención.
Últimamente siento que estoy emocionalmente peor que nunca, y lo más extraño es que, si me preguntan qué me pasa, no sé qué responder. No hay un solo motivo; es la acumulación de tantas cosas que preocupan, pesan y terminan agotando.
Demasiado consentida como para que no me lleven de la mano en la calle, me den besitos en la frente, me regalen flores, me amarre los zapatos, me presuma y me hable bonito
La mitad de los libros que te "obligaron" a leer en la secundaria son en realidad espectaculares, solo que aún no tenías la madurez emocional para entenderlos.
Si algo me ha enseñado el mundo laboral es que hay muchísimos más idiotas de los que pensamos y que ser resolutivo es una cualidad en peligro de extinción