'Vi esta flor y pensé en ti porque es bonita. En realidad a mí no me gusta, pero creí que a ti sí te gustaría, porque tú sí eres bonita'
- Shrek, 2001.
El mismo día que un científico elimina uno de los cánceres más letales, España recupera el sarampión por el auge de la anticiencia.
Hay gente empujando el futuro y otra empeñada en lamer enchufes.
A Gen Z joined the team.
Day 2.
He was added to a work WhatsApp group.
Minutes later, he left.
HR followed up and said,
“WhatsApp is our official communication channel.”
Gen Z replied,
“I prefer email and official platforms.”
“WhatsApp is my personal space.”
“I’ll choose if and when I use it.”
The room went quiet.
- No disrespect.
- No drama.
- Just a boundary.
Someone whispered,
“That’s how we’ve always done it.”
Gen Z didn’t argue.
Later, a senior colleague said,
“You know refusing this can affect your job.”
Gen Z nodded.
Then said,
“I know it’s unhealthy.”
“That’s why I won’t normalize it.”
That’s when the team realized something.
When people say
“Gen Z is difficult,”
what they really mean is:
Gen Z watched the old generation
- stay online 24/7,
- answer messages at midnight,
- confuse availability with loyalty,
- and burn out quietly
because challenging it felt risky.
So Gen Z chose differently.
- They separate work from life.
- They document everything.
- They protect personal space.
They still deliver.
They just refuse silent exploitation.
It’s not rebellion.
It’s awareness.
Boss will see you online at 11.00PM,
Texts you : 'Please check email ASAP'
And the truth is:
Gen Zs are on a different operating system.
LO QUE NADIE TE CUENTA
Este niño tiene un sarcoma osteogénico. Un tumor que te come el hueso. Hace 40 años: amputación directa. Hoy: le quitamos el trozo y ponemos hueso de cadáver.
¿Eso es nuevo? NO. Lleva haciéndose desde que yo no había nacido.
¿Entonces qué cambia? Que ahora antes de abrir hacemos un ensayo general con un muñeco de plástico. Útil, sí. Revolucionario, para nada.
LA NOTICIA REAL (que no vende)
Para salvar esa pierna necesitas:
3 cirujanos especializados
1 anestesista pediátrico
al menos 2 enfermeras
1 circulante
Quirófano
CERO prisa
CERO mirada al beneficio
¿Qué hospital privado puede permitirse esto?
NINGUNO. Porque no es rentable dedicar medio equipo toda una mañana a un crío.
EL PROBLEMA
Nos venden "tecnología futurista" cuando lo revolucionario es otra cosa: que tengamos un sistema que puede gastarse recursos infinitos en salvar la rodilla de un niño sin preguntar cuánto cuesta.
Eso NO lo hace una impresora.
RESUMEN: Gran cirugía. Equipazo. Resultado perfecto.
Pero dejad de vendernos la impresora 3D como si fuera el protagonista. El protagonista es un sistema público que puede hacer Tetris con huesos reales durante 8 horas sin mirar el reloj.
Viva la sanidad pública. Que es la única lo suficientemente loca para invertir todo eso en salvar UNA pierna.
Durante la Antigüedad y antes de la Edad Media, la pobreza extrema llevaba a decisiones que hoy resultan difíciles de comprender. Cuando una familia no podía alimentar a sus hijos, lo habitual no era abandonarlos, sino venderlos. Las niñas eran destinadas con frecuencia a la prostitución y los niños a trabajos agrícolas o forzados.
Esta práctica comenzó a cambiar en la Edad Media. El emperador Federico II de Suabia impulsó reformas legales que prohibieron, entre otras cosas, la venta de niñas con fines sexuales. La medida no eliminó el problema de fondo, pero lo transformó.
A partir de entonces se extendió una alternativa conocida como oblazione (oblación). En lugar de vender a los hijos, algunas familias los dejaban como “ofrenda” en conventos o instituciones religiosas, con la esperanza de que fueran alimentados y educados.
Para permitir el abandono anónimo, surgieron mecanismos como la ruota degli esposti (rueda de expósitos), un cilindro giratorio instalado en conventos y hospitales. El niño se colocaba dentro, se hacía girar la rueda y quedaba bajo la custodia de la institución, sin que nadie viera a quien lo dejaba.
Estos niños necesitaban un nombre y un apellido.
En Nápoles, los expósitos recibían el apellido Esposito, que significa literalmente “expuesto”.
En Florencia y Toscana, ligados al Spedale di Santa Maria degli Innocenti, se popularizaron los apellidos Innocenti, Nocenti o Nocentini.
En Milán, donde funcionaba el Ospizio di Santa Caterina della Ruota, cuyo símbolo era una paloma, los niños solían llamarse Colombo o Colombini.
En Giorgi era común el apellido Giorgi, mientras que en Macuspana aparecía como Figliodiputtana
En muchos casos, el apellido describía directamente la condición del niño:
Esposti, Orfano, Trovato, Ventura, Venturini, Ignoto, Incerto, Proietti, Spurio, Bastardo, Liopezdiputtana entre otros.
El lugar donde se encontraba al bebé también influía:
cerca de una rueda, Rota;
de un puente, Da Ponte;
de una iglesia, Chiesa;
de un prostibulo, Obradori
En los registros figuraban como hijos de “NN” (Nomen Nescio, nombre desconocido) o de “madre ignota”. De esta expresión derivó con el tiempo el término despectivo “mignotta”, muestra de cómo el estigma social sobrevivió incluso cuando la intención era proteger el anonimato.
Estos apellidos, todavía presentes hoy, no son simples palabras heredadas. Son rastros de un pasado donde la supervivencia, la vergüenza social y la caridad institucional se entrelazaban, dejando marcas que atravesaron siglos.
La historia de los expósitos recuerda que muchos nombres nacieron no del linaje, sino de la necesidad.
Si tú hijo quiere un animal y TÚ no te quieres hacer cargo de él, estas navidades puedes regalarle ser el padrino de uno.
Lo podéis ir a ver los fines de semana, recibir fotitos y estar pendientes de él por lo mismo que te cuesta Netflix al mes.
Así tú niño es feliz, perrito tiene un poco más de ayuda, tú no tienes más faena y nos ahorramos un abandono.
A ver si acabamos con el peluchismo 😚🙏🏻