Me pregunto qué ha sido de esos sueños guardados en cajones, de esas miles de palabras, delirios y tachones. Me pregunto en qué momento ha entrado la vida en un absorbente bucle que la arrebata de mis manos. Ahora me cuesta saber quién soy.
Últimamente no veo más que el paso del tiempo, el eterno e incansable paso del tiempo, sin novedades, sin sorpresas, únicamente su devastadora influencia creando una asfixiante monotonía.
Monotonía que pienso detonar.