Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloro mis lagrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Algún dia, seguro, mientras caminas, respiraras sintiendo la vida, sintiéndote fuerte y bien, sonreirás cerrando los ojos y sabrás que aquello que quedó atrás, que ya no duele.
No me conoces hasta que te hablo de mi infancia, de mis traumas, te mando fotos random, me ves llorar o estar enojada, me ves cantar o bailar, te hablo sobre mi papá, te regalo algo que escribi, me ves observar el cielo, nos reímos a carcajadas.