Los de fuera llevan años pisoteándonos. Y los de dentro, algunos, dejándose pisotear.
Han querido condenarnos a ser pobres, pero quien lo tiene todo jamás puede ser pobre.
Extremadura es un tesoro, un privilegio. Ser extremeño, más aún.
Alcemos la voz. El futuro es nuestro.
esta señora en un alsa a extremadura diciéndole al marido: «¿a qué quieres ir tú a roma teniendo mérida? fueron los romanos los que vinieron a mérida no los de mérida los que fueron a roma, por algo sería»