Es un triste final y también una oportuna decisión.
Se debe pagar por lo que se hace, sobre todo cuando dejas atrás vergüenza y decepción.
Me figuro que ahora iremos todos, con idéntico entusiasmo, a por Jordi Pujol.
Lo que viene va a ser muy duro, pero quizás no tendremos un motivo más importante en nuestra vida, cuidar a los que tanto nos han dado! Quédate en casa, por ellos!