Detuvo su marcha, solamente para rodear la cintura que era sometida por el mercenario.
— Creo recordar que una vez me dijiste feo.
Lumbar atrapaba para conseguir una cercanía contra la de facciones asiáticas.
— También podemos saltarnos esas copas.
Pues admito que me sigues cayendo un poco mal, pero para tu suerte eres guapo. Eso te suma bastante.
—Lo empujó ligeramente con su cuerpo.—
Aunque admito que tengo experiencia con hombres como tú.
—Le repasó los pectorales con su dedo índice.—
— Han pasado siete horas y cuarenta y cinco minutos, juraría que me he olvidado de algo...¡Claro!
...
— Tenía que preguntarle a Love si quería del KFC.
Está llamándola ahora mismo.
lejos de su amor, el mercenario inflaba pecho, era un desafío que pensaba cumplir, aunque muriera en el intento.
📱: Es más...¡Lo haré en directo!
Jak te llama por videollamada.
...
Cinco...¿Cinco veces no era lo suficiente? Cuando la conoció ya daba atisbos de ser una maquina de la lujuria, pero esto está siendo otro nivel.
📱: Está bien...¡Esta noche serán quince veces seguidas sin descanso!
En la cama de la habitación en soledad+
📲 : Los nutrientes pueden esperar, ya lo sabés...
¿Por qué cada vez tenían que ser los trabajos más largos y lejanos de donde ambos vivían? Love no podía tolerar mucho la ausencia de su pareja, no porque no quisiera sino que físicamente le dolía... Le quemaba el estómago hasta>
— ¡Ugh...! Solo estate...quieta...
A pelo era arremetida por el viejo maduro, su pobre útero acaparado estaba siendo por aquella erección venosa, con vello que adornaba alrededor.
— Aaaah...aaaah...necesitaba esto... joder, de verdad que sí...
Estaba estresado. Colapsado. La rabia de tener su cabeza saturada, de pensar cada maldito segundo lo tenía...agotado.
El coño de Love era su rincón seguro, uno que parecía querer derribar con cada estocada tan agresiva que los pies menores se elevaban.+
“¡J–Jak...!”
Las... lágrimas decoraban sus facciones, agarrándose a la encimera de la vieja cocina que compartían. No esperaba que fuera arremeter contra ella apenas entrará a casa, la confusión y el dolor no la dejaban procesar el momento, teniendo que tragar (o intentar) >
Era raro que llamaran a su puerta a esas horas de la noche. Cual fue su sorpresa que se trataba de Montana con una maleta, arqueó una ceja.
— ¿Gatita? ¿Te...vas a alguna parte?
— Una vez que todas sus maletas estuvieron listas fue en dirección a la casa de Jak y tocó la puerta. Está más que segura de lo que quiere, no le importan mucho las consecuencias.—
— Haré lo que pueda, linda.
Su fuerte brazo estaba a disposición para que se agarrara todo lo que quiera.
Se ponía a caminar a su lado, hoy le ha tocado el premio gordo.
— Aunque no pensé que aceptarías tan fácilmente.
¿Acaso me negué? No lo creo, cariño.
—Acarició su brazo con suavidad.—
Solo espero que la bebida sea de buena marca. No soy cualquier mujer y lo sabes.
—Musitó con una media sonrisa en el rostro.—