Se enojan con las mujeres cuando desaparecen y aparecen muertas, se enojan cuando desaparecen y aparecen vivas, se enojan con ellas por no confiar en los hombres y ser “feminazis”, se enojan también cuando ellas confían en los hombres. Algunos, simplemente, odian a las mujeres.
Ser mujer es saber que, si algo te pasa van a investigar más tu vida que a quien te hizo daño.
Van a buscar desesperadamente un motivo para culparte de tu propia tragedia.
Porque en esta sociedad, desgraciadamente, una mujer tiene que defenderse incluso después de muerta.