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Andy recorre #Tabasco buscando fuero con una Diputación Federal, mientras en Estados Unidos lo buscan por su relación con él Crímen Organizado y el Huachicol Fiscal. ¿Qué logrará primero?
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Cuando una fiscalía (@FGRMexico) no investiga con las pruebas que tiene enfrente, la pregunta deja de ser "¿por qué no actúa?" y se convierte en otra: ¿a quién está protegiendo @ErnestinaGodoy_ con su silencio?
El socio del #ClanDelMalestar de @amlopezbeltran camina libre por las calles de Suiza y responde de forma agresiva. ¿A qué le tienen miedo?
@IrvingPineda llegó a Lugano a pedirle que dé la cara. Si no hay nada que ocultar, como dicen, ¿a qué se debe la molestia?
No te pierdas la #EXCLUSIVA en #HechosAM con @MLopezSanMartin
#JusticiaSelectiva #AQuiénProtegen
La delegación de Israel se retira de la asamblea de la ONU cuando el presidente de Turquía 🇹🇷 Erdogan calificó a GAZA como el mayor campo de concentración del mundo!!
No quisieron dar la cara
La izquierda chaira agoniza en el mundo.
Por Luis Cárdenas.
Está pasando claramente en España, en Argentina, en Chile, en Bolivia, en Brasil, en El Salvador, en más partes de Europa y Asia y también en México: las juventudes ya no se identifican con la izquierda ni radical ni con la “moderada”. La mayoría empieza a verla como algo lejano en la historia, una anécdota curiosa de la forma en que se vivía en tiempos de los abuelos.
Para un mexicano de 20 años, la izquierda no es la rebeldía sino el sistema al cuál rebelarse porque le ha fallado, pero en un momento hablamos de ello.
Es interesante como los modelos que quieren venderle a los jóvenes son fracasos globales que en sus países se cuentan para no repetirse: en China, por ejemplo, hace mucho que la idea de una izquierda radical quedó enterrada, al grado de que el propio partido dejó por escrito, en la resolución de 1981, que la “Revolución Cultural” provocó las pérdidas más graves sufridas por el partido, el Estado y el pueblo desde 1949. China no es comunista y en varias cosas puede exhibir un pragmatismo que haría palidecer al capitalismo más salvaje de Estados Unidos.
Y lo mismo pasa en Hungría, donde puedes visitar “La Casa del Terror” y corroborar por ti mismo cómo eran las minúsculas celdas y las torturas que sufrían los opositores al comunismo, en Polonia hicieron la ley de “descomunización” que cambió nombres de calles y elminó monumentos en todo el país y en Camboya aún hoy se sufren los estragos y el terror por el llamado genocidio comunista de los jemeres rojos de Pol Pot, el experimento marxista más radical en la historia que terminó en campos de exterminio.
Más allá de la desesperada propaganda de la izquierda internacional hay hechos concretos: en Bolivia, el MAS cerró veinte años de hegemonía reducido a dos diputados y ningún senador. En Chile, José Antonio Kast se llevó el balotaje con cerca del 60 por ciento y fue el candidato más votado entre los chilenos de 18 a 24 años. En Argentina, La Libertad Avanza ganó las legislativas con 40.6 por ciento en dieciséis de veinticuatro distritos. En Brasil, Lula obtuvo el 61 por ciento del voto de 16 a 24 años en 2022 y hoy las encuestas lo dejan abajo en esa misma franja. En España, Vox es la primera opción de quienes votarán por primera vez. Y en México, dado el control propagandístico de las encuestas en que ya nadie cree, aún es difícil leer los datos.
Pero la razón parece mucho más simple que los intrincados argumentos de la rancia intelectualidad rojilla: la izquierda ya probó que es un fracaso para resolver los problemas y una maravilla para crear nuevos.
No genera más riqueza sino más deuda, no busca nuevos caminos sino que se encierra en sus dogmas, ni tampoco ofrece más libertad sino que la reprime, a veces con violencia, cuando le estorba.
La juventud necesita respuestas y poco a poco se da cuenta de que la solución parece ser justo la opuesta a la que propone la izquierda: menos Estado.
Porque las soluciones no vienen de un gobierno que solo les ha ofrecido dádivas para intentar calmarlos, vienen de la iniciativa privada, de la sociedad civil y lo más interesante: vienen de los mismos jóvenes que se organizan para salir adelante de diversas formas.
El gobierno tiene miedo de un movimiento estudiantil como el de 1968 y es normal: el gobierno es rancio y muy viejo.
Los jóvenes de hoy no parece que vayan a tomar las calles, ya tienen las redes y también podrían tener los votos de castigo.
Sin embargo, la oposición mexicana, igual o más rancia que el gobierno, no está aprovechando esa gigantesca oportunidad. Esta nueva era exige propuestas y soluciones para construir un futuro mejor para y junto a una juventud que hoy no confía en nadie, simplemente porque nadie le ha tendido la mano de verdad.
¡Aguas con la información falsa en redes sociales!
Campaña de desinformación asegura residencia permanente para migrantes con más de siete años en EU https://t.co/2cUZlfkd4w -> @Milenio
Criticar una investigación con descalificaciones y amenazas no solo vulnera a un periodista, sino al derecho ciudadano a la información en su conjunto. Cuestionar el trabajo periodístico es deber de una sociedad democrática, buscar intimidar y silenciarlo, no.
#Condenamos el linchamiento público desde el Poder en contra del Periodista @Enrique_Acevedo desde el Estado Mexicano; nuestra solidaridad con él, y exigimos respeto a la libertad de expresión.
⚠️ Hay una diferencia entre desmentir información y atacar a quien la publica, algo que importa en un país como México, considerado uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. 📰 Esta semana, nuestra Unidad de Investigación presenta reportajes sobre Julieta Ramírez, senadora con licencia de y aspirante a la gubernatura de Baja California. 🔎🇲🇽
#FórmulaNoticias con Enrique Acevedo (@Enrique_Acevedo).