Ostento el poder mientras se elige un nuevo rex o en ausencia del cónsul. Elegido de entre las decurias del senado monárquico. Descendiente de los 100 Patres.
- Cleon, sirviente mio, sigues ahi, que ha pasado. ¿He caido en un sueño dices? ¿Que Balbuceo nombres? ¿Cleon? ... ¡Cleon!
¿Quienes son estas sombras a mi alrededor? Serán pues las almas en el tártaro...no creo... No, no puede ser... Tarquinio, no es posible, ha 300 que moriste
... Publius, Gnaeus, ¿sois vosotros? Oh hijos míos, al fin os veo tras años. Muero pero muero feliz de veros, veo tras vosotros a los tres jueces de Plutón esperando para juzgarme, me temo que no podré moderarme mucho mas... Dad la libertad a estos dos fieles esclavos pero
escuchadme, esta noche mis fantasmas se me han aparecido, mas uno tenia razón. Roma ha de saber la verdad tras siglos... Oh, siento que se me quiebra el aliento... no lo hizo, sino que fui yo, yo maté a... Agh
- Cleon, mi fiel esclavo, siento como que se me va la vida. ¿Qué día es? - ¿Ya? Era cierto pues, no erró el Ilirio. Esta noche cruzaré los umbrales del Hades en soledad, mis culpas y arrepentimientos de más de 300 años de vida me asaltan en estas aciagas horas.
Acaba de morir mi sexta esposa Claudia, ¿Cómo es posible que le vengan todos los males de repente a este pobre patricio? Habré de preparar su funeral, pensaba usar mis gladiadores para entretener a la plebe, pero parece que habrán de honrarla con un combate junto a su pira.
Finalmente he optado porque sean dos los templos a construir.
- Aquí en Capua construiré un templo a Marte, para que no osen volver a rebelarse bajo la mirada del dios, tal y como hicieron hace un par de años.
- En Roma, mi lugar de nacimiento, construiré un templo a Ceres,
Además, con mis hijos Publius y Gnaeus en Hispania con Scipio todo apunta a que moriré solo en mi Domus (bueno, estan mis sirvientes pero no es lo mismo). He de redimirme ante los dioses y la ciudad de Roma, he de construir un templo por el que la urbe me recuerde en el futuro.
Hablemos pues de las Dos Primeras Guerras Samnitas:
En el año 354, tras los años bajos de la república que siguieron al saqueo de la de la ciudad por los Galos Senones allá por el 387, el senado y pueblo de roma decidio firmar una alianza con un pueblo tan salvaje como poderoso,
Venatores
Esta clase no eran considerados gladiadores aunque sus actividades se llevaban a cabo también en la arena, los venatores se enfrentaban a animales salvajes en la arena.