– Frío no hay zancudos
– Frío no hay moscas
– Frío, puedes comer cafecito con pan dulce
– Frío, no terminas todo acalorado
– Frío, te tapas bien y andas calientito
– Frío, te comes tu caldito de res
– Frío, 100% mejor que el calor
Team Frío siempre ❄️🌨
Dentro de ti hay un niño o niña que en algún momento aprendió que tenía que ganarse el amor: portándose bien, callando, esforzándose más, tolerando lo intolerable. Ese niño sigue ahí, buscando aprobación en relaciones adultas.
Sanar al niño interior es abrazar esa parte de ti que se sintió invisible, no suficiente o abandonada. Es decirle: “Ya no tienes que ganarte el amor. Mereces ser amado tal como eres”.
Cada vez que pones un límite, que te das permiso de descansar o que eliges no tolerar migajas, estás cuidando a ese niño. Estás rompiendo el patrón. Y poco a poco esa parte de ti deja de buscar afuera lo que ahora puedes darte tú mismo.
Hay un dicho japonés que dice:
"Si sientes como que vas a perderlo todo, recuerda, los árboles pierden sus hojas cada año, aún así permanecen rectos esperando que vengan mejores días".
Dejar ir a alguien que quisiste mucho no es fracaso. Es uno de los actos más maduros y valientes que puedes hacer.
Significa que entendiste que el amor no es suficiente cuando no hay respeto, consistencia o reciprocidad. Significa que priorizaste tu bienestar por encima del miedo a quedarte sola. Significa que creciste.
Duele, sí. Hay días en los que la nostalgia te golpea fuerte y te preguntas si tomaste la decisión correcta. Pero con el tiempo ves claramente que quedarte hubiera sido el verdadero fracaso: seguir abandonándote por alguien que no te elegía.
Dejar ir es hacer espacio. Espacio para sanar, para conocerte mejor, para atraer lo que realmente mereces. No es el final de una historia bonita… es el comienzo de una historia donde tú eres la protagonista que se respeta.
A veces crees que estás a punto de romperte… pero en realidad estás a punto de descubrir de qué estás hecho🥺
Te ha pasado: esa presión en el pecho, esa melancolía que se instala sin pedir permiso y te aprieta como si quisiera silenciarte.
Así como lo describe @FireSeaofficial