👉👉 El maestro Alberto tenía 25 años de carrera impecable y estaba cerca de jubilarse para finalmente descansar. Sin embargo, fue acusado por una estudiante y, según él mismo expresó en su último video, sintió que había perdido su trabajo, su reputación y su futuro antes de que existiera una resolución judicial.
La escuela se deslindó del caso, mientras el proceso apenas comenzaba. Días después, una magistrada —encargada de impartir justicia— publicó en redes sociales un mensaje por el que más tarde terminó ofreciendo una disculpa, luego de que miles de personas lo consideraran una condena anticipada.
Alberto tenía razón cuando dijo que sería juzgado por la opinión pública antes de que terminara el proceso.
Alberto tenía razón cuando dijo que enfrentar una acusación así puede destruir una vida, aun antes de que exista una sentencia.
Alberto tenía razón cuando dijo que, aunque algún día fuera declarado inocente, recuperar su reputación sería prácticamente imposible.
Por eso queremos que su historia se haga viral. No para descalificar las denuncias verdaderas, que deben investigarse con toda seriedad, sino para recordar que también existen personas que pueden ser condenadas socialmente antes de que la justicia determine la verdad.
Las denuncias falsas, cuando se demuestra que fueron deliberadamente inventadas, también causan un daño enorme y deberían tener consecuencias. ¿Tú qué opinas?
Si no hacemos nada al próximo qué van a destruir puedo ser yo...
El feminismo mal entendido y en manos de mujeres rencorosas y dañadas mentalmente puede destruir a cualquier hombre; a tú padre, tú hermano, tú hijo, tú esposo... Las mismas mujeres, millones de mujeres estan en contra del rencor qué destruye el complemento qué somos hombres y mujeres en la sociedad.
Vamos juntos a construir y no sólo a destruir.
Lo de la @Argentina (@AFA) es la definición de antifútbol y mal perder. No supieron ganar en el campo y han demostrado una falta de dignidad absoluta fuera de él. Dar la espalda y negar el aplauso a la @SEFutbol es una actitud marrullera, tosca e inaceptable para profesionales.