GRACIAS MAIA. Te admiro desde siempre, tienes la mejor voz del país.
Soy petrista y creo en el proyecto de Iván Cepeda, que es de izquierda.
Abelardo de la Espriella viene a matarme. Viene a destruirme. Me considera una plaga. Aunque nunca he cometido un crimen, viene a destriparme, a derrotarme de todas las maneras posibles. Viene a erradicar mi manera de pensar.
Si me niego a pensar como el ¿seré castigado? ¿Torturado? ¿Excluido? ¿Asesinado?
No son impresiones mías. Son amenazas reales de un multimillonario que ha estado relacionado con los peores criminales de este país.
Para ti, después de estas elecciones el mundo seguirá girando. Seguirá saliendo el sol, todo seguirá igual.
Para nosotros, los que pensamos distinto pero que no hemos hecho nada malo, la vida estará en peligro. La tranquilidad desaparecerá por completo. La calidad de vida se perderá.
Y todo gracias a personas como tú, bien intencionadas y de enorme corazón, pero que cierran los ojos ante la evidencia y no se toman las amenazas de muerte en serio.
GRACIAS MAIA.
Toda la noche has respondido con frases mínimas, etiquetas y propaganda, a qué hora vas a usar argumentos?
En serio van a imitar a Abelardo de la Espriella en absolutamente todo?
Ustedes lo admiran no porque tenga razón, sino porque convirtió la ausencia de argumentos en un estilo de comunicación.
La educación pública no es un gasto: es una de las inversiones más importantes que puede hacer una sociedad. Gracias a ella, millones de jóvenes que nacieron sin privilegios han podido convertirse en profesionales, especialistas, investigadores y emprendedores.
Los derechos educativos que hoy existen no aparecieron por casualidad; son el resultado de años de esfuerzo, movilización y decisiones políticas orientadas a ampliar oportunidades. Por eso preocupa cuando surgen propuestas que apuntan a reducir el papel del Estado y a trasladar cada vez más responsabilidades al mercado.
Antes de votar, vale la pena pensar no solo en el presente, sino en el país que heredarán nuestros hijos y nietos. Una nación que debilita su educación pública limita sus posibilidades de progreso. Una nación que la fortalece invierte en conocimiento, innovación y movilidad social.
Las elecciones pasan, pero las consecuencias de esas decisiones pueden marcar generaciones enteras.
Los colombianos no necesitamos que nadie desde el exterior nos diga por quién votar. Nuestra democracia debe construirse con la voz de quienes viven aquí, trabajan aquí y enfrentarán aquí las consecuencias de esa decisión. La independencia no es solo una página de la historia; es el derecho permanente de un pueblo a decidir su propio destino sin tutelas ni padrinos extranjeros.
La política también se juzga por las causas que cada quien decidió defender cuando nadie lo obligaba a hacerlo. Mientras unos denunciaban redes de corrupción, parapolítica, narcotráfico y abusos de poder, Abelardo de la Espriella construía su prestigio defendiendo a muchos de los protagonistas de esos escándalos.
Nadie cuestiona el derecho a la defensa. Lo que sí es legítimo preguntar es qué dice de una persona la repetición constante de las mismas elecciones. Porque una cosa es la casualidad, pero una trayectoria, revela prioridades, afinidades y una forma perversa de entender la justicia.
Sepan bien colombianos y colombianas, mujeres cuidadoras de la vida, antes de votar y midan las consecuencias: Está comprobado por grabaciones verificadas por informática forense: el dinero de Netanyahu, el genocida de bebés de Gaza, con ayuda de autoridades de EEUU, sus aliados, y de narcotraficantes, fluye ahora a Colombia para comprar votos que elijan en Colombia un defensor de los genocidas.
Vengo de un futuro donde Abelardo de la Espriella llegó a la Presidencia.
Vengo de un país donde los páramos fueron perforados, los bosques arrasados, los frailejones convertidos en ceniza y las fuentes de agua sacrificadas en nombre del "desarrollo".
Vengo de un futuro donde desaparecieron especies que tardaron millones de años en existir y apenas unos pocos años en extinguirse. Donde las multinacionales mineras, petroleras y madereras recibieron licencias, contratos y garantías blindadas para explotar hasta el último rincón de nuestra riqueza natural.
El daño causado por la corrupción, la violencia, el autoritarismo o la irresponsabilidad fiscal resulta infimo frente al desastre irreversible que produce destruir los ecosistemas que sostienen la vida.
Porque una carretera no vale más que un río. Un edificio no vale más que un lago. Un condominio no vale más que un bosque. Una mina no vale más que un páramo.
El dinero puede recuperarse. Un bosque talado puede tardar siglos en volver. Una especie extinguida no vuelve jamás.
Y lo más inquietante es que no hace falta venir del futuro para imaginar este desenlace. Basta con escuchar a quien ya ha defendido públicamente el fracking y la explotación de los páramos como si fueran simples recursos por explotar y no el corazón hídrico de Colombia.
Algunos desastres se pueden corregir. Otros se heredan para siempre.
Quien siembra dolor en quien no puede defenderse revela un vacío ético que tarde o temprano se extiende a todo lo demás.
Iván Cepeda encarna la otra Colombia: aquella que entiende que la grandeza de un país no se mide por su capacidad de imponer, sino por su decisión de proteger. Porque quien no es capaz de cuidar lo pequeño un animal, un niño, un sueño colectivo tampoco será capaz de custodiar el destino de todos.
Esa es la inteligencia que construye patria de verdad.
Colombia blindó su Amazonía entera.
Primer país en hacerlo. 483.000 km² protegidos. 43 proyectos petroleros y 286 mineros bloqueados.
Este es el camino de Iván Cepeda: vida por encima del extractivismo.
Abelardo quiere lo contrario: fracking en páramos y reservas. Destrucción donde debe haber futuro.
La diferencia es abismal.
Un modelo protege. El otro destruye.
Elige vida
Le solicito al senador Bernie Moreno, ciudadano estadounidense, no hacer comentarios diferentes a los de su misión de veeduría electoral.
La indicaciones de tipo político sobre el voto de la ciudadanía son intromisión ilegítima en la decisión libre del pueblo.
Con el presidente Donald Trump tenemos una buena relación personal y no habrá intervenciones y enemistad entre las dos naciones.
🚨‼️Uuuuy, este muchacho nos tiene descrestados, que claridad de conceptos, hay que apoyarlo difundiendo sus planteamietos claros y concretos, en horabuena. ¿Alguien lo conoce para seguirlo? 👏 👏 👏 👏
#Voces | Durante el cierre de campaña de Iván Cepeda, el excanciller Luis Gilberto Murillo (@LuisGMurillo) lanzó una contundente afirmación política que generó reacciones en redes sociales y entre distintos sectores políticos.
“Afro que se respete no le vota a la derecha”, expresó Murillo ante cientos de asistentes, en un discurso en el que defendió las banderas progresistas y llamó a respaldar el proyecto político de Cepeda.
Siempre fueron un medio arrodillado al poder de turno. Ustedes siempre han trabajado para el poder local. Jamás han tenido independencia ni jamás les ha interesado su comunidad. Vergonzosa posición editorial.
¿Cómo es posible que esto que confiesa Trump no sea ilegal?
«Con el petróleo que estamos sacando de Venezuela, nos hemos pagado la guerra contra Irán unas 25 veces. No nos va mal en Venezuela».
¿Cómo es posible que un presidente de Estados Unidos confiese con semejante cinismo, en público y sin el menor rubor, que están saqueando los recursos de un país soberano para financiar una guerra contra otro?
Esto es una declaración descarada de imperialismo descarnado: robar el petróleo de Venezuela para pagar la agresión contra Irán.
¿No merece Estados Unidos, por estos hechos, una sanción ejemplar de la comunidad internacional?
Imagínense por un segundo que fuera Putin quien pronunciara exactamente estas mismas palabras. ¿Cómo reaccionaría el mundo entero? ¿Qué portadas, qué editoriales furibundos, qué condenas unánimes de la ONU, qué trending topics y qué indignación moral de los grandes medios?
¿Por qué Trump puede alardear de estos crímenes con total impunidad, mientras el mundo guarda un silencio cómplice o directamente aplaude?
La hipocresía tiene límites. Y esto los supera a todos.
#Urgente Aprovechando la coyuntura electoral y el fin del período legislativo, en el Congreso avanza a cuarto debate una disposición que legalizaría las ventas atadas disfrazadas de “educación financiera”.
El proyecto “Compra informado, compra protegido” permitiría condicionar el acceso a créditos a la compra obligatoria de cursos y servicios que los consumidores nunca solicitaron, encareciendo los préstamos y debilitando derechos protegidos por la ley.
Las consecuencias recaerán, sobre todo, sobre las personas más vulnerables y excluidas del sistema financiero tradicional. Esto contradice abiertamente los principios y garantías constitucionales que rigen la protección de los derechos de las y los consumidores.
Desde la SIC del Cambio rechazamos estas disposiciones y exigimos su eliminación inmediata. ¡Ayúdenos a evitar que se consume esta injusticia, compartiendo este video!
Les presento el cierre de campaña más concurrido en la historia de Colombia.
Sucedió hoy en Barranquilla. 80.000 almas cantando:
Con #CepedaEnPrimera, el pueblo en el poder de queda.