Un año más hay que recordar que hace 18 años, Diego Yllanes, un niño pijo del Opus de familia bien que en San Fermín mató a Nagore Lafage a golpes y la intentó descuartizar. Todo empezó con una relación consentida pero se transformó al llegar a su domicilio, se volvió violento
Quienes vivimos en Huelva, Sevilla y Cádiz estamos expuestas a mayor riesgo de cáncer de vejiga urinaria y mama que el resto de España y Portugal. Hace falta un estudio epidemiológico con perspectiva ambiental para aclarar esto. Está relacionado con los metales de las minas?
❗Desaparece un joven de 30 años en Huelva capital, en paradero desconocido desde el pasado viernes.
‼️La familia de Rodrigo Colchero López no sabe nada de él desde el viernes por la noche cuando regresaba a casa con una amiga. Él no llegó, y el sábado no acudió a su puesto de trabajo por lo que fue entonces cuando se dio la voz de alarma.
Rodrigo, de 30 años, es de complexión delgada y mide 1,65 metros de estatura; en el momento de su desaparición vestía camisa de mangas cortas con estampado de flores naranjas, sudadera color ocre y vaquero pitillo.
El joven es natural de El Cerro aunque vive en Huelva con su pareja.
Ante cualquier información se puede contactar con el teléfono 692 139438, en SOS Desaparecidos en el 868286726 o con la Policía Nacional.
“Si Noelia (la chica de la eutanasia) hubiera presenciado una corrida o hubiera tenido un novio torero, habría conocido otra forma de entender sus dolores, los hubiera toreado”
Se puede tener bajeza moral y luego está este energúmeno.
En Granada, un subinspector de la Policía Local maltrataba a su mujer. Ella denunció. La metieron en VioGEN — el sistema que se supone protege a las víctimas de violencia machista.
Entonces pasó esto.
Su exmarido y otros siete agentes de la misma Policía Local — compañeros suyos — accedieron al sistema VioGEN para consultar los datos de ella y de sus hijas. Al menos 48 veces, según la investigación de la Guardia Civil.
Ella lo supo porque él conocía detalles de su vida diaria. Dónde estaba. Por dónde iba. A qué hora salía. "No podía salir sin que lo supiera", declaró.
El sistema diseñado para protegerla se convirtió en el GPS que su maltratador usaba para controlarla.
La mujer escribió a la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo. Escribió a la concejala de Protección Ciudadana, Ana Isabel Agudo. No obtuvo respuesta.
Mientras tanto, su maltratador seguía trabajando en la Policía Local. Ocupaba el puesto de jefe de estudios de la Escuela de la Policía Local. Formando a los futuros agentes. Con una pulsera telemática antimaltrato que, según la víctima, se quitaba cuando le convenía.
En noviembre de 2025, el Juzgado de lo Penal 5 de Granada lo condenó a 2 años y 8 meses de cárcel por violencia física y psíquica habitual y menoscabo psíquico.
La sentencia describe insultos, vejaciones, control, amenazas textuales como "soy capaz de matar", actos de intimidación y manipulación para ejercer control psicológico.
Él recurrió pidiendo la absolución. La Audiencia de Granada le ha rebajado la condena hace unos días de 32 a 29 meses. Pero confirma los hechos probados.
Y no acaba ahí.
El exsuperintendente de la Policía Local de Granada, José Manuel Jiménez Avilés — que también está investigado en otra causa por presuntos amaños de oposiciones — declaró en diciembre como investigado en el caso VioGEN.
Negó los accesos irregulares. Dijo que se hicieron "en el marco del expediente que el Ayuntamiento abrió contra el subinspector."
Traducción: que un jefe policial accediera a los datos de una víctima de violencia machista en un sistema diseñado para protegerla era un trámite interno normal.
Hoy, 8 personas están investigadas por revelación y descubrimiento de secretos. El subinspector condenado no está entre ellas — los accesos los hicieron sus compañeros.
¿Y qué ha pasado con él tras la condena? No lo han suspendido. Lo han cambiado de puesto. De jefe de estudios de la Escuela de la Policía Local a tareas de archivo.
Un hombre condenado por maltratar a su mujer sigue siendo funcionario público en el cuerpo donde sus compañeros le ayudaron a localizarla.
La denunciante del caso escribió a sus jefes. Escribió a la alcaldía. Denunció ante la justicia. Entró en el sistema VioGEN que debía protegerla.
Y el sistema se lo puso en bandeja a su maltratador.
Tulia denunció el viernes y la mataron el lunes. 48 horas. En Granada, la denuncia no llegó a ese extremo — pero el patrón es el mismo. Un sistema que existe sobre el papel y que, cuando la víctima más lo necesita, la traiciona.
Esto no es un fallo del sistema. Esto es el sistema usado contra la persona que debía proteger.
Es natural que la gente tenga curiosidad cuando ve un accidente, o ve llegar una ambulancia.
Más o menos disimuladamente, casi todo el mundo mira.
Y si no interfieren con la ayuda, y guardan una distancia respetuosa, nadie dirá nada.
Pero hay límites que no se deben traspasar.
Se llamaba Tulia. Tenía 64 años. Era madre de dos hijos, Alejandro y Lili. Vivía en un tercero en el barrio de la Fuensanta, en Córdoba.
El viernes denunció a su expareja por violencia machista.
El sábado lo detuvieron. Lo llevaron ante el juez. Y lo soltaron con una orden de alejamiento.
Sin pulsera telemática. Viviendo en el mismo bloque. Él en el cuarto piso. Ella en el tercero.
El lunes a las 10:00 tenían juicio. Un juicio rápido en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
A las 9:08 de la mañana, una vecina llamó al 112 para avisar de que había una mujer tirada en el rellano del edificio.
La mató una hora antes de sentarse en el banquillo.
Con un machete. En el pasillo de su propio portal. En el edificio donde le habían dicho que estaba protegida por una orden de alejamiento.
Después se atrincheró en su piso. Inundó el portal de gas pimienta para que no pudieran entrar los bomberos ni la policía. Tuvieron que forzar la entrada.
Tulia estaba en el sistema VioGEN. Valoración de riesgo: medio.
Riesgo medio.
Denunció el viernes. La mataron el lunes. 48 horas. Eso es lo que duró la protección del sistema.
Una orden de alejamiento sin pulsera telemática. En el mismo edificio. A un piso de distancia.
¿Qué protección es esa?
No digo esto contra los agentes que gestionan VioGEN. Muchos hacen un trabajo inmenso con recursos mínimos.
Lo digo contra un sistema que clasifica como "riesgo medio" a una mujer que vive a un piso de distancia de un hombre que acaba de agredirla. Que le pone una orden de alejamiento sin mecanismo de control. Que lo suelta un sábado y le da cita para el lunes.
El viernes denunció. El sábado lo soltaron. El domingo no pasó nada. El lunes la encontraron muerta en su portal.
Tres días. Tres días entre la denuncia y el asesinato. Y el sistema no fue capaz de mantenerla viva.
Tulia es la víctima número 16 de violencia de género en 2026. La número 1.359 desde 2003.
Detrás de cada número hay un nombre. Este era Tulia.
- Crea adicción.
- Daña al hígado y al corazón.
- Afecta a la memoria.
- Empeora la ansiedad y la depresión.
- Potencia comportamientos violentos.
- Es el causante del 34% de las muertes por accidentes de tráfico.
Pero seguid relacionando beber alcohol con ser sociable y normal.
He atendido cientos de avisos de intentos de suicidio y suicidios consumados.
(Multiplicando un mínimo de 1 al mes por 23 años de trabajo)
De personas de todas las edades. Muchas de ellas jóvenes. La última, de 19 años hace pocos días.
Luego venís a Andalucía, veis los comercios cerrados en domingo o a las 3 de la tarde en verano, y lo primero que se os ocurre decir es que somos unos gandules.
“Será la portavoz de la Casa Blanca, pero yo soy el ministro de Exteriores del Gobierno de España”.
El zasca se ha oído en Canadá y Tokio, ida y vuelta.