Nunca dejes de creer, incluso cuando el camino se nuble y el mundo parezca en tu contra.
La fe en ti, en tus sueños y en lo que aún no ves, es la chispa que enciende los grandes milagros. Sigue adelante, porque lo mejor aún está por llegar.
Nunca dejes de creer, incluso cuando el camino se nuble y el mundo parezca en tu contra. La fe en ti, en tus sueños y en lo que aún no ves, es la chispa que enciende los grandes milagros. Sigue adelante, porque lo mejor aún está por llegar.
Cuando a uno le va bien hay que recordar que el verdadero logro no se mide por cuán alto llegas, sino por cuántos ayudas a levantarse sin pisarlos en el camino.
Ojo, quien necesita empequeñecer a otros para sentirse grande, aún no ha entendido lo que significa realmente crecer…
Y no solo eso, sino que también nos regocijamos en nuestras tribulaciones, porque sabemos que la tribulación produce perseverancia, y la perseverancia, carácter probado, y el carácter probado, esperanza.
Romanos 5:3-4:
Nunca dejes de creer, incluso cuando el camino se nuble y el mundo parezca en tu contra. La fe en ti, en tus sueños y en lo que aún no ves, es la chispa que enciende los grandes milagros. Sigue adelante, porque lo mejor aún está por llegar.