Hay una obsesión que define al fútbol moderno: controlarlo todo.
Controlar quién anima. Qué se canta. Qué se muestra. Cómo se organiza una grada. Quién puede decidir. Quién puede liderar. Quién puede levantar una bandera.
El problema es que la pasión nunca ha entendido de reglamentos.
Las mejores gradas del mundo no fueron diseñadas en una sala de reuniones. Nacieron del orgullo de su gente, del desorden maravilloso que convierte a miles de personas en una sola voz. Y eso no se fabrica. No se dirige. No se administra.
Puedes controlar los bombos. Los megáfonos. Las pancartas. Los accesos. Incluso a las personas.
Lo único que jamás podrás controlar es el sentimiento.
Y el día que intentas hacerlo, dejas de tener una grada. Empiezas a tener un decorado.
#Dépor #Riazor
O domingo 31, A Coruña volverá latexar ao ritmo do deportivismo.
Unha cidade, unha paixón, unha soa voz para vivir xuntos unha previa inesquecible.
O Dépor non se explica, séntese!!
SIIIIIIII 🥇VICTORIA EN WRC2!!!!!
He soñado muchas veces con esto. El Martes no teníamos coche. Gracias EQUIPO 💪🏻
Infinitas gracias a Repsol, a Toyota, a Teo Martín, Rallye Team Spain y todos los sponsor.
Gracias Borja. Lo hemos conseguido ❤️
Esto es gracias a ellos.
Bien el VAR determinando que los brazos en el área no se pueden usar para forcejear en un cuerpeo, pero sí para cortar la trayectoria del balón extendiéndolos fuera de su posición natural.