Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparación y la realización de los distintos momentos en Madrid, Barcelona, Montserrat y en las Islas Canarias. Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran corazón católico de España.
Estamos en un punto de la historia tan hostil y cainita que hasta de la gracia derramada y de la belleza de lo divino hacemos una competición. Los frutos de Madrid y Barcelona no compiten, suman. Aprendamos la lección de sobriedad y sigamos construyendo en la unidad.
El Papa ha repetido en Arguineguín lo mismo que siempre ha dicho sobre la inmigración.
Lo de la acogida es lo que siempre se resalta, pero me permito resaltar la otra parte que complementa al discurso y que, por lo que sea, nunca se pone de relieve:
"Cada barca que llega trae consigo una pregunta: ¿Qué mundo hemos construido si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida? (...)
La dignidad humana exige (...) cooperación real contra los traficantes y políticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en la propia tierra. Si bien existe un derecho a buscar refugio cuando la vida es amenazada, también existe el derecho a no tener que migrar, el derecho a permanecer en la propia casa sin hambre, sin guerras, sin persecución, sin violencia, sin que la tierra se vuelva inhabitable, sin que la corrupción robe el pan de los pobres sin que las armas destruyan el futuro de los niños. No podemos acostumbrarnos a contar muertos, la dignidad humana no tiene pasaporte ni pierde valor al cruzar una frontera."
‼️Broche de oro a la bendición de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia: Sorpresa con el espectáculo de canto, luces y drones.
“Primero el amor, después la técnica” (Gaudí)
¡Qué preciosidad!
Toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana. Tal dignidad precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables: pertenece a todo ser humano por el hecho mismo de existir, y por eso debe orientar todo ordenamiento jurídico positivo. Cuando esta convicción permanece viva, el derecho se convierte en amparo de todos y en garantía frente a la imposición de intereses y agendas particulares. #ViajeApostolico
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“Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿Qué futuro pueden tener nuestras sociedades?¿Puede llamarse plenamente justa una comunidad que deja en la sombra al niño aún no nacido, al anciano, al enfermo, a quien sufre en silencio?”
El #Papa en el Congreso
El #CorpusChristi no es una fiesta más del calendario litúrgico, sino un volver a las raíces de la fe para renovar el amor y la fidelidad a Dios. Se trata de la fe en la presencia del Señor Resucitado, que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros, que se hace pan para nuestra hambre de vida y visita los rincones de nuestro corazón y de nuestra historia, también los más oscuros. #ViajeApostólico https://t.co/HuQvi9lIU6
Para reconocer la voz de Dios, puede ayudarnos ante todo el silencio, que favorece la atención y el recogimiento. Al liberarnos del estruendo de mil voces, reconocemos que algunas engañan nuestros deseos, otras nos compran sin alimentarnos, otras hablan por interés. En el silencio comprendemos que las ideologías pasan, mientras la verdad permanece. https://t.co/Y7qEwjKQUf
Como todos los años que empieza la PAU, recordar que hacer que las notas para acceder a cualquier universidad valgan lo mismo habiendo 17 bachilleratos y 17 exámenes diferentes es absurdo.
No encontraréis a nadie que os explique por qué tiene sentido, porque no lo tiene.
¿QUÉ SE ESCONDE DETRÁS DE LA MODA 'TRADWIFE'? ¿Y QUÉ PINTA AHÍ EL CATOLICISMO?
Que una madre pueda dedicarse por entero al hogar y a los hijos, si así lo desea, es algo bueno, y la familia y la maternidad son valores católicos dignos de la más férrea defensa. La Iglesia los ha sostenido por la vía del salario familiar, la idea de que un solo sueldo baste para vivir con dignidad, desde la 'Rerum Novarum' de León XIII en 1891. El problema es cuando el católico se suma a la moda de las 'tradwives', que lo envuelve en dos pretensiones que no so verdad, la de ser la tradición inmemorial de Occidente y la de ser católica.
Empecemos por la historia. La familia y la maternidad son antiquísimas, pero la estampa concreta que la moda vende, la de la esposa dedicada solo a la casa y sin aportar ningún ingreso, no lo es. Durante casi toda la historia la mayoría de las mujeres trabajó, porque en la sociedad preindustrial la casa era una unidad de producción y la mujer labraba, hilaba, atendía el ganado, vendía en el mercado y regentaba el taller familiar. La dedicación exclusiva al hogar fue siempre un lujo de una minoría acomodada. El «ángel del hogar» de salón lo cristalizó un poema inglés de 1854, 'The Angel in the House' de Coventry Patmore, y la imagen del ama de casa de chalé y electrodomésticos es de los veinte años que siguieron a 1945, cuando por primera vez un solo sueldo bastó para sostener a una familia de clase media en los suburbios de forma acomodada. Un pequeño paréntesis de una generación.
Hay que separar además dos cosas que suelen mezclarse. Una es el movimiento, real y de raíz protestante, el complementarismo evangélico estadounidense codificado en la Danvers Statement de 1987 y en autores como John Piper y Wayne Grudem, junto al natalismo del Quiverfull, todo apoyado en el literalismo bíblico, la lectura directa y aislada de Efesios 5, Tito 2 o el elogio de la mujer de Proverbios 31. Otra es la moda 'tradwife' de las redes, que funciona ya como una estética, casi una tribu urbana, influencers que monetizan un estilo de vida de pan casero, granja y disfrazadas de los años cincuenta. La segunda bebe del primero, aunque muchas de sus seguidoras no hayan leído una línea de teología protestante y solo compren la imagen. De hecho, una de sus figuras más virales, la de Ballerina Farm, ni siquiera es protestante en sentido estricto, sino mormona.
El catolicismo nunca ha leído así esos textos. Donde el complementarismo se queda en «las casadas estén sujetas a sus maridos», la Iglesia lee el pasaje entero, que empieza por «someteos unos a otros en el temor de Cristo» y ordena al marido amar a su mujer como Cristo amó a la Iglesia, hasta dar la vida por ella, entrega mutua y no sumisión de una sola parte, como subrayó Juan Pablo II en 'Mulieris Dignitatem' y en 'Familiaris Consortio'. La defensa católica de la familia es más antigua y más honda que la de un movimiento nacido hace siglo y medio.
Por eso choca ver a católicos abrazar la moda sin advertir que, junto con la estética, se está colando una teología ajena. Para defender el hogar, la maternidad y la familia, un católico no necesita disfrazarse de evangélica de Utah ni copiar la sumisión literalista de las sectas bíblicas, porque tiene detrás veinte siglos de doctrina propia. Defender que una madre pueda íntegramente a su familia es legítimo y necesario pero comprar una moda protestante disfrazada de tradición católica es otra cosa.
Bibliografía recomendada en los comentarios.
No hay una cosa más exigente que la esperanza. Éric Zemmour (@ZemmourEric) nos pone muchísima tarea en "Occidente bien vale una misa" (@esferalibros)
https://t.co/75YP5sz1K0
@eldebate_com
From some back-of-napkin math, the fact that the EU refuses to use air conditioning and kills its elderly en masse with heatstroke every single year is probably saving them an aggregate €30 billion euros in foregone pension liabilities and healthcare costs annually, compounded.
Isak Dinesen (Memorias de África) "En África, cuando tomas un libro digno se ser leído, entre el montón de mala literatura que los buenos barcos traen desde la distante Europa, lo lees como un autor quiere que se lea su libro, pidiendo a Dios que siga siendo tan bueno como al principio".
Gracias a periodistas que denuncian los desmanes del poder, a jueces independientes, a la UCO y a la UDEF, se ha luchado contra la corrupción del sistema. A pesar de todas las presiones. Con gobiernos del PP y del PSOE. Sin ellos estaríamos perdidos.