Cuando Virgina Woolf dijo: “Hay una especie de tristeza que surge cuando se sabe demasiado, cuando se ve el mundo como realmente es” describió perfecto lo que significa crecer.
Comentario impopular: A mí sí me gustó la serie de ‘Cien Años De Soledad’ de Netflix. Ayer vi el final y quedé conforme. Ya sé que dirán que el libro es mucho mejor; por supuesto que lo es, estamos hablando de un Nobel. Pero, como adaptación, siento que la serie está bien hecha. Me gustó, me ayudó a ponerles rostro a los personajes y también me gustó la manera en que incluyeron a Gabo, aunque esperaba más bien un cameo suyo, con una foto real colgando de alguna pared. Lo cierto es que la serie también me ayudó a ordenar mis recuerdos de la historia entre tantos Aurelianos y José Arcadios.
Ahora necesitamos algo similar con ‘Maestra Vida’, anímate Rubén, quedaría chévere, Top #1 en toda América Latina.
He visto gente triste porque perdió su hogar y personas respondiéndoles que deberían estar felices porque están vivos. Eso me parece de una miserableza absoluta. Es completamente legítimo estar triste al saber que, en un minuto, perdiste todo lo que habías trabajado.
No, perder la casa no es perder nada más algo material. Perder la casa es perder ese lugar que uno ha hecho para uno en el mundo. Es ese lugar al que uno sabe que siempre puede llegar y está seguro. Perder la casa es también perderse a uno mismo: uno ya no sabe a dónde llegar ni dónde puede volver para encontrarse.
Mientras el alcalde de Pereira llora al dar su balance de muertos y demuestra su dolor, el presidente antes de dar el balance de más de 100 muertos, mandaba besos, sonrisas y saludos.
Definitivamente ese man no vale es nada
Wey una empieza viendo los partidos del mundial por diversión y termina investigando la influencia del evangelismo en la ruptura del tejido social de Latinoamérica, para pensarse 🚬
Respetado @lcvelez: la humildad exige reconocer que 13 millones de compatriotas votaron por el proyecto político de Petro y que esta votación se concentra en las regiones con mayor pobreza. Como país debemos reflexionar cómo crecer más rápido la economía y cómo superar más rápido la pobreza. Nos vamos rajando en ambas asignaturas. Construye más la humildad y la empatía que el triunfalismo y la soberbia.
Les piden a los artistas que opinen de política, pero solo les parece bien si coincide con la suya. Por eso, muchos artistas no se atreven a decir nada.
Me siento como ese día cuando estaba en España y alguien, al darse cuenta de que era colombiana, me preguntó: “¿Ustedes hicieron unas votaciones por la paz y ganó el NO, por qué?”. Y yo no supe qué responder ni cómo explicarlo, pero me quedó una desazón insoportable. Así.