La poesía que narraban tus ojos se ha ido junto a la calma que encontraba en tus brazos… vuelve, que te extraño, vuelve, que la soledad me está matando.
Extraño calmarme entre tus brazos cada que los días dolían… Es muy raro que ahora tu ausencia es la que lastima, así como pensar que tu sonrisa muy probablemente ya no sea mía