Cuando las uñas se vuelvan más cortas, los vestidos más largos, los jeans mas sueltos, tu bebida favorita el café y tu plan favorito dormirte temprano, sabrás que estás en otra etapa de tu vida.
NUNCA subestimes el poder de la gratitud. Agradece tu salud, la comida, el agua, a tus seres queridos, un hogar, una cama donde descansar, el café de la mañana.
La gratitud te coloca automáticamente en un estado de recepción. Y cuando agradeces, llega más, mucho mucho más.
Todo te parece importante hasta que te enfermas. Entonces te das cuenta de que sin salud no tienes nada. No importa la situación en la que te encuentres actualmente, cuida tu salud.
Un hombre no es proveedor cuando solo paga las cuentas. Ser proveedor no es sobre dinero, es sobre brindar presencia, madurez y responsabilidad afectiva. Pagar cuentas cualquiera puede hacerlo, lo realmente importante es ser un compañero emocionalmente adulto.