Me ha entristecido mucho lo ocurrido hace unos días en el Centro Penitenciario Femenino en Honduras. Rezo por las fallecidas y por sus familias. Que la Virgen de Suyapa ayude a los corazones a abrirse a la reconciliación y a la fraternidad, incluso dentro de las cárceles.
Cuando un gobierno no combate efectivamente la criminalidad, no es porque no tenga la capacidad de hacerlo, sino porque los cómplices de los criminales son los que están en el gobierno.