Sé aburrido de las maneras correctas. Acuéstate temprano. Despiértate temprano. Come alimentos simples. Ahorra dinero. Haz ejercicio. Lee libros antiguos. Evita el drama. Ser aburrido está seriamente infravalorado.
No controles lo que sucede; controla cómo respondes. La vida pondrá obstáculos frente a ti, pero tu carácter decide si te detienen o te hacen más fuerte. Mantén la calma, acepta lo que no depende de ti y sigue avanzando.
Ese día compré un rol, mientras esperaba tu alta del hospital y de repente Dios movió los planes, de un instante a otro; quedó un chocolate servido en la mesa, y al lado un pan dulce por si un día regresas.
Se creen un partidazo porque madrugan para ir a trabajar y pueden comprar cosas materiales. Pero no saben comunicarse, no saben canalizar sus emociones, no ofrecen paz y se niegan a sanar sus traumas.